
esde que fue detenida en Trinidad, en marzo de 2021, la expresidenta Jeanine Áñez ha enfrentado una cadena de atropellos gubernamentales y judiciales que no quisieron reconocer su condición de exmandataria y, por tanto, el derecho que tiene ser juzgada en caso de corte.
Este viernes, esa cadena de injusticia que lleva casi cuatro años con una sentencia de 10 años de prisión en una proceso ordinario, por ejemplo, se rompió con la decisión de un tribunal de La Paz que reencausa uno de varios procesos legales hacia la activación de un juicio de responsabilidades.
El Tribunal Sexto de Sentencia en lo Penal de La Paz determinó anular el proceso penal contra Añez en el caso de la supuesta designación ilegal de una funcionaria de la Empresa Boliviana de Alimentos (EBA) con el objetivo de que el caso sea procesado en el marco de un caso de corte.

Según los abogados Luis Guillén y Norka Cuéllar, el tribunal anuló los procedimientos hasta la admisión de la demanda y dio curso a una resolución de la Sala Penal Cuarta del Tribunal Departamental de La Paz, que con anterioridad ya se pronunció en ese mismo sentido.
La defensa legal de la exmandataria explicó que ell expediente del caso EBA fue remitido a la Fiscalía General del Estado para que tramite el juicio de responsabilidades ante la Asamblea Legislativa que, por dos tercios de votos, debería aprobar el juzgamiento de Áñez en libertad y ante el Tribunal Supremo de Justicia.
Los denunciantes, es decir la Fiscalía de La Paz y el Ministerio de Desarrollo Productivo plantearon una apelación que será respondida en los próximos días por una instancia superior.
En diciembre de 2024, el Tribunal Constitucional ratificó el proceso penal ordinario contra Áñez, como parte de la cadena de arbitrariedades, por el nombramiento en 2019 de Karina Leiva Áñez, supuesta prima de la exrpesidenta, como gerente en la Empresa Boliviana de Alimentos-
Según la denuncia, esta persona no cumplía los requisitos establecidos por la ley para ejercer el cargo; sin embargo, los abogados de Áñez dijeron que se comprobó que la funcionaria designada no tiene relación de parentesco y que la acusación fue sustentada en el apellido Áñez, una circunstancial coincidencia entre Jeanine y Karina.