
a citación a periodistas de Santa Cruz que vayan a declarar a La Paz por un caso sucedido en Mairana, tiene el objetivo de meter miedo, amordazar y evitar que la prensa meta sus narices en temas complicados y denuncien hechos de corrupción.
Esta es una muestra más de que el poder respeta y teme a la prensa y, por ello, utiliza a los fiscales y jueces para sus objetivos. Además, es una alerta para que las organizaciones de prensa, más allá de las diferencias personales e institucionales, demuestren unidad, valentía, lucha y honestidad.
Ojo que esto no solo pasa por simples comunicados de rechazo a la citación judicial, pasa por acciones coordinadas en el gremio de la prensa que tengan efectos y también pasa porque el periodismo debe retornar por los caminos de la verdad, de la ética, de servicio al pueblo y a la verdad.
Pasa también por un proceso de críticas y autocríticas, que es lo menos que hacen los periodistas sobre el rol que están cumpliendo, cuando muchos de ellos se han convertido en voceros del poder, relacionadores públicos del Gobierno nacional, departamental o municipal o son simples instrumentos de los empresarios, y han hecho de la información un suculento negocio.
Hernán Cabrera Maraz es periodista y filósofo.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.