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e cumple el primer aniversario del sensible fallecimiento del Dr. Óscar Áñez Jiménez, y el vacío de su ausencia se transforma hoy en la urgente necesidad de revisar su legado. El oriente boliviano y la patria entera contemplan la figura de este ilustre ciudadano no solo con la nostalgia de la pérdida, sino con la profunda gratitud que se le debe a los auténticos constructores de instituciones. Nacido en el Beni, en la pujante Riberalta, el Dr. Áñez formó parte de esa visionaria estirpe de hombres que emigró a la Santa Cruz de antaño. No llegó como un espectador; llegó para fundirse con la tierra y el intelecto de una región que apenas despertaba, convirtiéndose en uno de los arquitectos fundamentales del modelo cruceño de productividad y progreso.

Su trayectoria fue un testimonio vivo de que el desarrollo material de una sociedad es estéril si no está respaldado por una sólida estructura institucional y académica. Su historia de amor por la educación superior se escribió desde las bases: fue estudiante, secretario ejecutivo de la Federación Universitaria Local (FUL), para luego consagrar su vida profesional como Decano, Vicerrector y, finalmente, Rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM) entre 1979 y 1983.

Bajo su liderazgo, la universidad cruceña rompió moldes y se proyectó hacia el futuro. Dirigió la institución en tiempos de extrema turbulencia política, dejando una lección imperecedera de valentía cívica en defensa de la autonomía universitaria. Pero su gestión no fue solo de resistencia, sino de vanguardia constructiva: fue el gran promotor y fundador del Seguro Social Universitario (SSU), brindando un sistema de salud digno a la comunidad académica, e impulsó la creación de Canal 11 Tv. Universitario, marcando un hito histórico al dotar a Santa Cruz de su primer canal de televisión. Además, bajo su visión integradora, la universidad rompió las fronteras de la capital para abrazar a las provincias, consolidando la incorporación del Instituto Politécnico Camiri.

La mente brillante del Dr. Áñez comprendía que las aulas debían conectarse directamente con la ciencia global y con los surcos de la tierra. Con una profunda vocación de futuro, promovió incansablemente la obtención de becas internacionales para que jóvenes profesionales bolivianos se formaran en los centros académicos más avanzados de España, Estados Unidos y otros países del mundo. Su consigna era tan patriótica como efectiva: salir a conquistar el conocimiento global, para luego retornar a verter ese saber en las industrias, laboratorios y campos de Bolivia.

Como empresario productor agropecuario, tradujo esa misma mentalidad de progreso en el campo. Entendiendo el valor de la asociatividad, inscribió su nombre como socio fundador de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (ANAPO). Más tarde, con la certeza de que la diversificación era el verdadero garante de la soberanía alimentaria del país, se erigió como socio fundador y presidente de la Asociación Nacional de Productores de Maíz y Sorgo (PROMASOR), sentando las bases de la cadena productiva que hoy alimenta a millones de hogares bolivianos.

A un año de su partida, el Dr. Óscar Áñez Jiménez sigue vivo en cada aula universitaria que defiende su libertad, en cada señal de televisión regional, en cada grano de maíz que sostiene la economía y en cada profesional que regresó del extranjero para engrandecer a Bolivia. Su vida demuestra que el modelo cruceño no es un privilegio de cuna, sino una filosofía abierta basada en el trabajo, el mérito, la legalidad y la libertad.

Propuesta de Distinción Póstuma

Por la magnitud de su obra polifacética, por su intachable conducta democrática y por haber sido el puente perfecto entre la academia de excelencia, la comunicación social y el progreso agroindustrial, consideramos imperativo que su memoria sea honrada de manera tangible por las instituciones a las que dio vida.

Hacemos un llamado público a las cámaras de Diputados y de Senadores de la Asamblea Legislativa Plurinacional, al Gobierno Autónomo Departamental de Santa Cruz, a la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), y a las matrices productivas ANAPO y PROMASOR, para conferir de manera conjunta y/o por separado una Distinción Póstuma al Mérito Civil, Académico y Productivo "Dr. Óscar Áñez Jiménez".

Wilfredo Áñez Saavedra es administrador de empresas.

El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.