
l comportamiento electoral de una sociedad, desde la sociología electoral puede ser analizado desde dos enfoques, el primero desde un enfoque estructural que analiza el voto a nivel colectivo, bajo este enfoque se puede determinar zonas donde en ocasiones el voto se afianza o donde se debilita, en este tipo de análisis se involucran variables como índice de desarrollo humano, analfabetismo, historia partidaria de la región, etc., el otro enfoque es el del actor, este enfoque busca delimitar el voto a nivel espacial y temporal.
Otra forma de analizar el comportamiento electoral se da a partir de cuatro modelos de interpretación: elector racional, comunicación electoral, actitudes políticas y características sociales y económicas, en el caso del elector racional, el elector vota luego de haber medido los costos y los beneficios, es decir, que vota por quien según el satisface sus objetivos y maximiza su bienestar personal, entonces para emitir su voto el elector toma en cuenta la situación del país, la posible capacidad de gobierno del partido elegido y el nivel de ingresos entre otros. Por otro lado, el modelo de características sociales y económicas señala que el voto no se realiza al margen de las fuerzas sociales, y donde el rol de los clivajes sociales es fundamental.
Tomando en cuenta estos conceptos, se debe reflexionar sobre si tenemos el gobierno que merecemos, desde el enfoque estructural las zonas electorales se encuentran bien demarcadas, en Bolivia existen sectores que nunca emitieron o emitirán su voto para que gane el MAS o algo parecido al MAS, como también existen sectores donde el MAS o su símil se llevará la mayor cantidad de votos, pero y que pasa con esas zonas donde no se sabe que pasará o que no se entiende que pasó.
Si se analiza el comportamiento electoral desde la elección racional, se podría decir que en casi ninguna de las últimas elecciones no se emitieron votos muy racionalmente que digamos, puesto que no se observa un vestigio de análisis de costos y beneficios, de ahí que se pueda explicar el enorme descontento que se tiene por todo lo que hace el gobierno actualmente, en cambio el modelo de análisis que toma en cuenta las características sociales y económicas pareciese ser el más adecuado, puesto que se percibe claramente el rol de los clivajes y el contexto socioeconómico de los votantes.
Tomando en cuenta el rol de los clivajes, es más que evidente que merecemos el gobierno que tenemos, ya que éstos no fueron solucionados a pesar de tener un bagaje teórico importante sobre ellos, los clivajes en Bolivia definitivamente marcan el camino del elector, y al ser una gran mayoría de las personas que perciben estas diferencias histórico sociales, es más que evidente que su comportamiento electoral seguirá siendo el mismo, se seguirá eligiendo a las autoridades sin reflexionar mucho sobre lo que se está votando.
Los liderazgos políticos tienen la tarea importante e incluso la responsabilidad, de no profundizar más las brechas entre bolivianos, de no alimentar más a los clivajes, sino de idear propuestas programáticas que respondan a los problemas de los bolivianos, de concretar políticas públicas que hagan que a la postre el voto de la mayoría se convierta en una elección racional y no responda simplemente a heridas del pasado reciente o del pasado remoto.
Juan Pablo Rodríguez es sociólogo.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
