
44 muertos y 732 heridos. Es el dato preliminar de víctimas que ha hecho público la Junta militar tras el terremoto en Birmania. El sismo alcanzó una magnitud 7,7 grados y tuvo su epicentro a 10 kilómetros bajo tierra y a unos 17 kilómetros de distancia de la ciudad de Mandalay.
El terremoto de Birmania también ha causado víctimas en Tailandia. Especialmente en la capital, Bangkok, donde al menos 10 personas murieron, 16 resultaron heridas y más de 100 continúan desaparecidas por el colapso de tres edificios en construcción.
El potente terremoto ha provocado grandes destrozos y se ha dejado sentir en varios países del Sudeste Asiático. El portavoz de la Junta militar de Birmania elevó la cifra de fallecidos a 200. Desde Naipyidó, la capital birmana, los medios locales informaron sobre numerosos edificios y puentes que se han venido abajo, así como de grietas y socavones en las carreteras.

Aunque Myanamar es uno de los países más sísmicamente activos del mundo, "este es probablemente el terremoto más grande en el continente de Birmania en tres cuartos de siglo, y una combinación de tamaño y profundidad muy superficiales maximizará las posibilidades de daño". Así lo indicó el profesor emérito del University College de Londres Bill McGuire, consultado, junto a otros expertos por el Science Media Centre, una plataforma de recursos científicos para periodistas.
Hasta el momento, "ha habido una réplica considerable y se pueden esperar más". En opinión de McGuire, profesor emérito de Peligros Geofísicos y Climáticos, "esto pondrá en peligro el colapso de los edificios debilitados y hará que el trabajo de los rescatistas sea aún más desafiante".
A las pocas horas del sismo, los equipos de la ONU se han puesto en marcha "apoyados por la experiencia de toda la red global" y no descarta la movilización del Fondo Central para la Ayuda de Emergencia de la ONU. Estados Unidos también anunció ayuda para los afectados por el terremoto.