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os dos escándalos de narcomadera descubiertos en Chile y Brasil avanzan lento en el país. Dos días después de conocida la incautación de hasta 50 toneladas de cocaína en 260 toneladas de madera boliviana en las ciudades brasileñas de Cácerees y Corumbá, el director de la fuerza antidrogas, Frans William Cabrera, afirmó que en el caso de los cargamentos hallados en puertos chilenos se abrieron 23 procesos penales contra 23 empresas sospechosas del envío de 108 toneladas de drogas impregnadas en 1.083 toneladas de narcomadera boliviana.

"Sobre 23 empresas cuestionadas por la Fiscalía de Chile es que se han aperturado 23 casos en coordinación con el Ministerio Público (de Bolivia)", dijo el jefe de la lucha antidrogas del país sobre el mecanismo fiscal que es utilizado en frecuentemente en Bolivia con relación a investigaciones sensibles, buscando que las responsabilidades de una organización narco se diluyan en la gran cantidad de casos a ser investigados.

Las primeras informaciones surgidas desde Brasil, luego del hallazgo de hasta 50 toneledas de cocaína impregnadas en 260 toneladas de narcomadera boliviana dieron cuenta que los cargamentos incautados en Chile y los descubiertos en Matto Groso y Mato Groso do Sul salieron de la misma "planta de producción" en Bolivia.

Se cree que dicha planta fue montada y ha estado operando en el departamento de Santa Cruz, región con muchos casos de narcotráfico, ajustes de cuentas, sicariato y legitimación de ganancias ilícitas provenientes del crimen organizado.

Sin embargo, hasta el momento no se ha detenido a ningún propietario o alto ejecutivo de las 23 empresas señaladas por Cabrera ni se ha precintado ninguna compañía de a lista que maneja el Ministerio Público y la Policía Boliviana.

Expertos en seguridad aconsejan que lo lógico debió ser la apertura de un solo caso, no por comodidad o cosa parecida, sino para que los fiscales e investigadores tengan una mirada integral del bosque y no solamente datos episódicos que no son conectados entre sí durante las investigaciones fiscales.

En cuanto a la narcomadera boliviana incautada en Brasil, Cabrera mencionó que el secuestro de dos cargamentos es fruto de la coordinación entre entidades nacionales (Aduana y FELCN), con instancias internacionales como la DEA estdounidense y la Policía Federal de Brasil, además de las aduanas brasileñoargentinas.

Mendoza reinvindicó el estrecho nivel de coordinación entre instituciones bolivianas y extranjeras para combatir en mejor circunstancia contra organizaciones criminales con mucha sofisticación a la hora de traficar con drogas y otros elementos.