
l secuestro de la suegra de un jefe policial influyó en el mal manejo de la información sobre la llegada de 32 maletas con dinero, informó este miércoles el diario cruceño El Deber que afirma que se trata de un giro en la investigación que "puso en jaque al Gobierno y al Comando General de la Policía".
La mujer secuestrada, informa El Deber, fue identificada como la dueña de un surtidor de gasolina, Martha C. M., de 55 años, quien sería suegra del exjefe del Grupo Especial de Casos Especiales (GICE) – Oriente, en Santa Cruz, teniente coronel Roberto Carlos Q. S.
“Se tiene conocimiento de que la señora Martha C. M. fue víctima de secuestro en fecha 1 de febrero de 2026, ocasión en la cual los autores del hecho solicitaron 30.000 dólares por su liberación. Dicha información fue proporcionada por la Policía Boliviana y el Ministerio Público. Posteriormente, la víctima fue liberada en fecha 3 de febrero de 2026”, señala parte del informe de la jefe de la División de Inteligencia de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), teniente Katherine Durán, al que accedió el medio cruceño.
El informe fue presentado el 10 marzo de este año, a solicitud de la Fiscalía Policial, que en ese momento investigaba al exmiembro del CIGE Oriente, teniente Marvin Manzaneda y al capitán Cristhian Rodríguez, exedecán del ministro de Gobierno Marco Antonio Oviedo, que se benefició anoche con detención domiciliaria con permiso para trabajar.
Oviedo presentó una denuncia contra el capitán, al que sindicó por no informar sobre la llegada de las 32 maletas en el vuelo chárter procedente de Estados Unidos, el 29 de noviembre de 2025.
La investigación se amplió contra Manzaneda, quien, en un informe del 10 de febrero, finalmente admitió que fue él quien incumplió con el procedimiento y decidió no entregar el reporte, al señalar que no confiaba en su superior, Roberto Carlos Q. S., al asegurar que éste y dos de sus familiares estaban involucrados con actividades del narcotráfico.
Fue en dicho informe que Manzaneda aseguró que la suegra del entonces jefe del GICE-Oriente fue víctima del secuestro.
“Si bien la información no fue transmitida por conducto regular a la superioridad, espero se pueda considerar la situación del entorno en el cual me encontraba trabajando, el cual no era nada confiable (…) Toda la información que recibí no fue transmitida por un conducto o canal oficial, simplemente en la vía de información de inteligencia mediante mensajes de texto en WhatsApp”, dice en parte de las conclusiones del informe que Manzaneda.
Por otro lado, los informes a los que accedió El Deber revelan que la Fiscalía Policial realizó una amplia investigación, en la que los investigadores no dudaron en convocar a declarar a altos jefes policiales para esclarecer el hecho.
Uno de los primeros en declarar, el 19 de marzo, fue el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), coronel Williams Cabrera. También lo hizo el director nacional de Inteligencia, Oscar Moreno, el 30 de marzo.
Asimismo, se convocó a declarar al exjefe del GICE-Oriente, Roberto Carlos Q. S. quien ahora es jefe de planta del Comando Policial de Cotoca. El oficial acusó a Manzaneda por usar el tema de sus familiares como “una excusa por haber infringido la Ley 101” (Régimen Disciplinario de la Policía) y remarcó que él no tenía antecedentes por narcotráfico y que los delitos son personales, sin referirse directamente al caso de su suegra.
Los tres oficiales confirmaron que Manzaneda no presentó ningún informe sobre los datos que le proporcionó el agregado de la Policía Federal de Brasil, Fernando Augusto B., sobre la llegada de las 32 maletas, dato que también le fue enviado vía WhatsApp desde la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.









