
Serán la visita del presidente del BIB y el financiamiento de $us 4.500 millones los elementos para resetear la gestión del presidente Rodrigo Paz tras la derrota con el abrogado 5503? La inyección de esa cantidad de recursos será para proyectos de inversión pública concretos. No serán para que el Gobierno los utilice de manera discrecional.
En un acto realizado en Palacio Quemando, con Rodrigo Paz e Ilan Goldfajn como principales protagonistas, el mandatario boliviano aseguró que los $us 4.500 millones que serán desembolsados gradualmente por el Banco Interamericano de Desarrollo no serán de libre disponibilidad y serán administrados con absoluta transparencia.
Es más, casi quebrándose por el asesinato de Mauricio Aramayo en Tarija, a manos de sicarios, Paz sostuvo que su gobierno librará una "guerra contra la corrupción" y se manejarán los recursos que lleguen al país con transparencia y no servirán para enriquecer a los jerarcas del Estado.
Por su parte, Goldfajn explicó que estos recursos estarán destinados a varias áreas estratégicas, entre ellas protección social, inversión privada, infraestructura, apoyo presupuestario y movilización de capital, pilares considerados clave para apuntalar el crecimiento económico.
Goldfajn reafirmó el compromiso del organismo multilateral con la estabilización económica y las reformas orientadas al crecimiento, destacando que estas medidas crean condiciones favorables para atraer inversiones. En ese sentido, subrayó que el enfoque va más allá de los montos otorgados.
“No se trata de cuánto prestamos o de cuánto debemos, sino de acompañar a Bolivia en un momento histórico con un programa histórico”, afirmó.
El titular del BID añadió que la institución busca convertirse en un nexo entre Bolivia y el mundo. “Queremos ser el puente que ayude a Bolivia a ir al mundo y que el mundo llegue a Bolivia”, expresó, al señalar que el programa apunta a generar confianza y atraer capitales externos.









