
l presidente Rodrigo Paz gobierna el país con decretos. Este lunes, en la última reunión de gabinete, se aprobaron decretos relacionados con el estado de excepción y la crisis de los carburantes. Sobre estos úlitmos, se promulgaron el 5704 que facilitará la importación de diésel, gasolina y crudo desde el 10 de octubre y el 5705 que triplica el monto de los recursos para sostener el subsidio a los combustibles.
El Decreto Supremo 5704 dispone trámites ágiles de hasta un día en caso de que no hayan observaciones. Se modifica el artículo 104 del Reglamento a la Ley General de Aduanas y se incorpora un acápite “con la finalidad de facilitar la importación” de combustibles.
“En el caso de gasolina, diésel y petróleo crudo, la transferencia podrá ser en forma parcial acreditada por contratos de venta. La mercancía no transferida podrá ser objeto de reembarque al extranjero”, añade la norma.
Dispone que “en el marco de la emergencia energética y social”, establecida el 13 de enero, y para garantizar el abastecimiento de combustibles en el mercado interno, de manera excepcional se establecen cinco requisitos para el trámite de autorización previa de importación que se realiza ante el ente regulador, en este caso la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), y la Dirección General de Sustancias Controladas (DGSC).
En cuanto a la subvención de los carburantes, el Decreto Supremo 5705 dispune elevar a 6.000 millones de bolivianos el monto dispuesto por el Tesoro General de la Nación (TGN), para financiar el diferencial de la compra de carburantes y garantizar el abastecimiento de combustibles en el país.
El nuevo monto implica el tiple del que se había dispuesto en agosto, cuando era de 2.000 millones de bolivianos. También es la segunda vez que se aumenta la cifra, puesto que la inicial en julio alcanzaba a 1.000 millones de bolivianos.
El aumento de esta asignación del TGN surge en un contexto donde sigue subiendo el precio del petróleo a nivel internacional, presionando el costo de los combustibles, lo cual también encarece su importación.
El Gobierno ya ha planteado el dilema de seguir gastando recursos en la subvención o destinarlos a la inversión. En el programa económico, avalado por el Fondo Monetario Internacional, se propone quitar toda la subvención para 2027, aunque con medidas de compensación para sectores vulnerables.









