
sta noche otras dos personas fueron acribilladas en el municipio cruceño de San Ignacio de Velasco, con lo que el número de muertos abatidos por sicarios sube a cuatro entre domigno y lunes. La Policía solo responde con el consabido Plan Z y el Gobierno ignora el pedido del gobernador Juan Pablo Velasco de militarizar la zona.
En una imagen a la que tuvo acceso la red Unitel se observa los cuerpos de dos hombres tirados en el piso sin vida y con manchas de sangre cerca de los occisos. Cerca de las 21:00 efectivos de la Policía y miembros de la Fiscalía de Santa Cruz llegaron al lugar donde se produjo el doble asesinato.
En 48 horas, cinco asesinatos en Santa Cruz y Beni volvieron a exponer la escalada de violencia narco y la ineficacia del Plan Fronteras Seguras. Cuatro ocurrieron en el municipio de San Ignacio de Velasco entre ayer y hoy, y el tercero en Trinidad, la capital beniana.
Ante la escalada de violencia en los municipios fronterizos con Brasil, particularmente San Ignacio de Velasco, el gobernador cruceño, Juan Pablo Velasco, junto con la presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental, María René Álvarez, y la asambleísta de la provincia Velasco, Natasha Castedo, exigió a las autoridades nacionales incrementar los operativos de seguridad en las zonas consideradas de mayor riesgo.
El Plan Fronteras Seguras inaugurado por el presidente Rodrigo Paz el 13 de agosto en Guayaremerín, Beni, no ha frenado la escalada de asesinatos producto del crimen organizado en la extensa frontera entre Brasil y Bolivia que abarcar los departamentos de Pando, Beni y Santa Cruz. No hay detenidos y ningún hecho de ajuste de cuentas ha sido esclarecido.
Un recuento elaborado por el diario El Deber da cuenta que en lo que va de este año, se perpetraron 43 muertes en ataques armados. Autoridades gubernamentales lamentaron las muertes, pero hasta el momento no hay detenidos, menos condenados por las muertes producto de la violencia narco provocada por el PCC y el Comando Vermelho.









