
a Guardia Revolucionaria Islámica del régimen iraní dio por cerrado el estrecho de Ormuz, por donde pasa al menos el 20% del petróleo que se comercia a nivel global, y advirtió que incendiará cualquier barco que intente cruzar, según informaron medios de Irán.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que la “gran ola” de la ofensiva contra Irán aún está por llegar. Sostuvo que, aunque se plantearon una duración inicial de “cuatro o cinco semanas”, tienen “la capacidad de ir mucho más allá”.
El conflicto sigue extendiéndose por Oriente Próximo —este lunes Israel ha bombardeado objetivos de Hezbolá en Líbano, causando medio centenar de muertos— y suma ya 600 víctimas mortales, 555 en Irán desde el sábado, según la Media Luna Roja. Por su parte, Teherán ha dado un paso más allá al atacar con drones la base militar británica de Akrotiri, en la isla de Chipre (miembro de la UE), después de que el primer ministro Keir Starmer autorizase a EEUU a usar bases del Reino Unido.
El general de la Guardia Revolucionaria Ebrahim Yabari advirtió, en una entrevista en la televisión estatal iraní, que no dejarán pasar “ni una gota de petróleo” por el estrecho de Ormuz y de que prenderán fuego a cualquier barco que intente cruzar por esa vía estratégica. El 20% del crudo mundial transita por ese punto estratégico.
Horas antes, la Guardia Revolucionaria había informado de un ataque contra un petrolero, identificado como Athens Nova, “aliado de Estados Unidos”, en el estrecho de Ormuz, según la agencia EFE.









