
l alto el fuego de diez días entre Israel y Líbano entrará en vigor este jueves, tras un acuerdo anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que este pacto incluirá al grupo Hezbollah y permitirá la realización de las primeras conversaciones de alto nivel entre ambos países en décadas.
Trump prevé recibir en la Casa Blanca al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y al presidente libanés, Joseph Aoun, en los próximos cuatro o cinco días, en lo que calificó como un encuentro “sumamente emocionante” tras 48 años sin contactos formales de este tipo entre los dos Estados.
El mandatario estadounidense confirmó que mantuvo extensas conversaciones con los líderes de Israel y Líbano, y señaló que la tregua ha sido ratificada por ambos gobiernos, siendo celebrada por organizaciones internacionales como un respiro para la región. El alto el fuego llega después de más de un mes de enfrentamientos entre Israel y Hezbollah, escenario que, según Trump, amenazaba con desestabilizar la frágil tregua entre Estados Unidos e Irán.
Trump detalló que, si bien existe optimismo respecto de la estabilización en Oriente Medio, la situación sigue siendo compleja. “Habrá un alto el fuego entre Israel y el Líbano, y se reunirán, probablemente vendrán a la Casa Blanca en los próximos cuatro o cinco días”, declaró a la prensa, tras anunciar que la tregua tendrá una duración inicial de diez días.
En paralelo al alto el fuego, Donald Trump afirmó que Estados Unidos e Irán están “muy cerca” de alcanzar un acuerdo de paz, cuyas negociaciones cuentan con la mediación de Pakistán. El presidente estadounidense indicó que Teherán se ha comprometido a entregar su reserva de uranio enriquecido, un punto central en la disputa nuclear.
“Estamos muy cerca de un acuerdo con Irán. Teníamos que asegurarnos de que Irán no obtenga nunca un arma nuclear… Han accedido totalmente a eso”, subrayó Trump, quien también elogió el papel del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y del jefe militar Asim Munir como intermediarios clave en el proceso.
El presidente estadounidense reconoció que la propuesta de Washington para el nuevo acuerdo incluye la suspensión de toda actividad nuclear por parte de Irán durante 20 años. Teherán, por su parte, habría sugerido un periodo de entre tres y cinco años, según fuentes cercanas a las negociaciones. Trump reiteró que “la línea roja” para Estados Unidos es que Irán no pueda obtener armas nucleares bajo ningún concepto y que la entrega del uranio enriquecido es una condición indispensable.









