
pesar de que el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores, anunciara que se envió diésel adicional al agro cruceño para garantizar la cosecha de verano, los productores agrícolas, se declararon este viernes “desesperados” por salvar la producción e inversión, y dijeron que analizan la propuesta de pagar el carburante a precio internacional.
El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Fernando Romero, dijo que se requiere con “urgencia” resolver la crisis del combustible para salvar el trabajo, el esfuerzo y la inversión que han realizado miles de agroproductores.
El 11 de marzo, el Gobierno confirmó la implementación de un precio referencial de Bs 11,50 por litro de diésel sin subvención para mineros y productores agropecuarios interesados el importar el carburante. En cambio, el diésel subvencionado se vende en Bolivia a Bs 3,72.
Romero explicó que su sector sostuvo varias reuniones con el ministro de Hidrocarburos y Energía, Alejandro Gallardo; y el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, en los que ambas autoridades reconocieron que atraviesan por problemas para garantizar suficiente combustible por falta de dólares.

El dirigente de Anapo sostuvo que Gallardo y Dorgathen propusieron al sector productivo un plan de emergencia para la importación de diésel a precio internacional.
“No apoyamos la propuesta, pero necesitamos considerar todas las alternativas de abastecimiento para salvar la inversión de miles de productores; por ello, la estamos socializando como una alternativa para obtener el diésel que los productores necesitan para salvar la cosecha de soya, maíz y sorgo que han sembrado”, sostuvo Romero.
Explicó que, desde noviembre del año pasado, los 14.000 agricultores asociados a Anapo han enfrentado dificultades para acceder a combustibles a tiempo; lo que generó un aumento en los costos de producción y disminuyó la competitividad del sector agrícola boliviano.
"Lamentablemente, estamos en la necesidad de proponer ese plan de emergencia a los miles de productores, por la situación crítica que existe en estos momentos; no vemos otra salida para aumentar la provisión de diésel y salvar la cosecha. El Gobierno no ha logrado garantizar la provisión de combustible de manera regular", complementó.
Los productores exigen que “con urgencia” el Gobierno adopte políticas que aseguren el suministro de combustibles de manera estable y a precios justos para el sector agrícola; “a fin de evitar que la producción nacional se vea aún más afectada en el futuro”.
La crisis de combustible se suma a otras problemáticas que afectan a la actual campaña de verano; entre ellas los efectos climáticos adversos (inundaciones de campos productivos y lluvias persistentes que impiden la cosecha).
Según Romero lo más perjudicial para el sector es la suspensión de la exportación de grano de soya determinada por el Gobierno, que genera incertidumbre en torno al precio correcto que deben recibir los agricultores por su producción.
Sin embargo, el jueves, el ministro Flores anunció que el Gobierno entregará 500.000 litros adicionales de diésel para garantizar la cosecha de alimentos de la campaña verano 2024-2025 en Santa Cruz y Beni.
Explicó que, de acuerdo con los compromisos asumidos con el sector productivo, se dispuso adicionar ese volumen de diésel al cupo de 27 millones de litros que se necesitan en Santa Cruz y Beni para la cosecha de soya, maíz y arroz, principalmente.