
arcando un hito en la defensa socioambiental de la Amazonía, una delegación de científicos y representantes de Bolivia, Colombia y Perú entregó el miércoles al papa León XIV un informe con evidencias científicas sobre la crisis de salud y ambiental generada por la contaminación con mercurio ligada a la minería del oro.
La entrega del documento titulado “Llamamiento a la Santa Sede por la Protección de la Amazonía” se concretó al cierre de la audiencia general realizada en Ciudad del Vaticano. La delegación internacional estuvo integrada por Óscar Campanini del Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB); Jesús Olivero-Verbel de la Universidad de Cartagena; y Claudia Vega y Luis Fernández del Centro de Innovación Científica Amazónica (CINCIA).
Durante la audiencia, cada integrante de la comitiva tuvo la oportunidad de saludar y conversar brevemente con Su Santidad. Como gestor del encuentro y representante de la Universidad de Cartagena, el profesor Olivero-Verbel expuso los aspectos centrales del Llamamiento y destacó la necesidad de promover una respuesta internacional capaz de aportar a la protección de la Amazonía y, de manera especial, a la salud y el bienestar de los pueblos indígenas que ancestralmente han cuidado ese territorio.
El pontífice recibió esta voz de preocupación y alerta con manifiesta sorpresa y atención. “Tenemos fe y confianza en que este informe ayudará a hacer eco de esta preocupación por el mercurio en la Amazonía”, afirmó Óscar Campanini, representante del CEDIB.
El 2 de septiembre la Comisión Teológica Internacional, con autorización del papa León XIV, publicó el documento titulado "Cuidar nuestra Casa común – Respuesta responsable y fraterna al Dios trinitario" que profundiza sobre la alarmante crisis ecológica sin precedentes, los impactos de la contaminación y la necesidad de acción urgente en favor de la sostenibilidad del planeta y la habitabilidad de la “Casa Común”.
La visita del Papa a Perú, en noviembre de este año, será una oportunidad para lanzar este mensaje de reflexión y llamamiento.
¨Las actividades mineras, de forma directa o indirecta, a través de la contaminación por mercurio, ingresan en territorios de pueblos y comunidades en la mayor parte de los casos sin consulta previa y con diferentes grados de violencia, transformando y erosionando sus medios de vida y sus formas propias de vida. Afectan de esta forma sus derechos a la libre determinación, al territorio, a la gestión territorial indígena, al uso y aprovechamiento de recursos naturales y a la continuidad de las formas propias de vida¨, indica parte del documento.
Desde Bolivia, se plantean cinco acciones: reconocer y atender la intoxicación por mercurio en los sistemas de salud; conocer el origen del oro y promover una mayor responsabilidad de la cadena financiera; impulsar un estudio epidemiológico panamazónico; proteger a defensores e investigadores; y acompañar a las comunidades en los espacios internacionales donde se discuten las medidas frente al mercurio.









