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uan Pablo Velasco se ha convertido este miércoles en el primer gobernador del departamento de Santa Cruz y del país en presentarse ante el máximo autoridad de la Iglesia Católica en el mundo. Ni Rubén Costas ni Luis Fernando Camacho realizaron un hecho similar como gobernadores de Santa Cruz en el Vaticano durante sus respectivos mandatos.

Velasco y el papa León XIV se dieron un apretón de manos, luego de que el pontífice fuera intervenido hace unos días en el hospital Gemelli de Roma para extirparle el lóbulo canceroso de su pulmón derecho y viene normalizando su agenda en el Vaticano. Velasco le expresó la solidaridad de pueblo católico cruceño y boliviano.

Velasco, compartió el emotivo momento donde conoció a León XIV durante su visita al Vaticano. La autoridad calificó el encuentro como una "experiencia inolvidable" y aseguró que se llevó una bendición y la alegría de haber hablado de Santa Cruz y Bolivia con el pontífice.

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"Santo Padre, con el corazón lleno de gratitud, me presento ante usted. Soy Juan Pablo Velasco, Gobernador de Santa Cruz, Bolivia. Le traigo el saludo de un pueblo profundamente católico, trabajador, generoso y lleno de fe. Le pido humildemente su bendición para nuestra tierra y que nos tenga presentes en sus oraciones. En Santa Cruz lo esperamos siempre con los brazos abiertos y con todo el cariño de nuestra gente", fueron las palabras que el gobernador le dedicó al pontífice.

Velasco señaló que las palabras que recibió del papa León XIV tienen un significado especial para él. “Las suyas me las guardo en el corazón para toda la vida”, escribió.

"Un momento profundamente emotivo, una experiencia inolvidable y un orgullo inmenso haber tenido el privilegio de ser la primera autoridad Boliviana elegida por voto popular en saludar personalmente a Su Santidad, el Papa León XIV", expresó.

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Según Velasco, el encuentro representó mucho más que un recuerdo personal, también fue la oportunidad de hablar sobre su tierra ante el líder de la Iglesia católica.

"Hoy me llevo mucho más que un recuerdo: me llevo una bendición, una enorme alegría y la emoción de haber hablado de nuestra querida tierra con el Santo Padre. Santa Cruz y Bolivia son tierras bendecidas! Porque sin la bendición de Dios no somos nada, y sin Él jamás llegaremos a ser todo lo que estamos llamados a ser", expresó.