
Me malinterpretaron". La vieja táctica de echarle la culpa a terceros por lo que se dice públicamente fue utilizada este miércoles por el presidente Rodrigo Paz, quien dijo que fue malinterpretado cuando en su informe del 6 de agosto mencionó que la gobernabilidad política en el país ya no pasa por la firma de acuerdos entre tres o cuatro líderes partidarios. Explicó que su intención no fue ofender a nadie.
“Yo respeto las organizaciones políticas, creo que el otro día me malinterpretaron, yo respeto a los líderes políticos, pero he sido pues parlamentario y tenemos que recuperar el sentido de que el parlamentario no representa solo a un partido político, también representa a regiones y tiene que votar en favor de las leyes que sean de beneficio a las regiones más allá de los posicionamientos políticos”, dijo Paz en un acto en el sur del país.
El 6 de agosto, desde la Casa de la Libertad en Sucre, Paz sí aludió a los liderazgos políticos nacionales al señalar que “la gobernabilidad ya no consiste en firmar acuerdos entre tres o cuatro líderes, como en el pasado”, lo que fue respondido, por ejemplo por la alianza Libre, como una invitación al transfugio de los legisladores de las bancadas opositoras.
“El parlamentario volvió a recuperar su sentido de representación departamental que hace alianzas con otros departamentos para generar obras conjuntas. Yo no quise ofender a nadie diciendo que no voy a hablar con los líderes políticos, pero está claro que no puedo dejar de hablar con el pueblo y con los representantes de las grandes mayorías de Bolivia en el parlamento para aprobar las leyes. ¡Esa es la democracia! ¡Que nadie se enoje!”, expresó Paz este miércoles, casi una semana después de su discurso-informe en la capital del país.
El 15 de diciembre de 2025, Paz realizó un mensaje a la nación en el que anunció la convocatoria a una cumbre de jefes políticos para encarar el nuevo ciclo politico y económico del país. El anunció nunca se materializó en una reunión política al más alto nivel.
A principios de mayo de este año, organizó el Encuentro Nacional al que asistieron los líderes políticos, excepto Samuel Doria Medina. En el Encuentro efectuado en Cochabamba se acordó la conformación de una comisión para encaminar la reforma parcial de la Constitución y anunció el envío en ese momento de un paquete de 10 leyes estructurales. No se cumplió ni con la comisión ni no con el envío de esa cantidad de normas.
Libre, Unidad y fracturas internas
Lo que se ha visto en la últimas semanas ha sido un resquebrajamiento de las bancadas de las alianzas Unidad y Libre en la Asamblea Legislativa. Luego de anunciar su rompimiento con el gobierno de Paz, Doria Medina acusó al diputado Alejandro Reyes, ex Comunidad Ciudadana, de actuar bajo prebendas y favores que recibe del Ejecutivo.
Entre tanto, el grupo de parlamentarios puestos por el exgobernador Luis Fernando Camacho, quien será en breve embajador boliviano en Paraguay, hicieron saber públicamente su se alejan de Unidad Nacional de Doria Medina y apoyarán a la administración de Paz.
Por tanto, la bancada de la alianza Unidad ha quedado partida en tres: legisladores de Unidad Nacional, parlamentarios de Creemos y diputados que ejercieron como tales en Comunidad Ciudadana, aunque no todos, lo que quiere decir que dos de tres corrientes internas se convirtieron en pro oficialistas.
Algo similar ocurrió con la alianza Libre de Jorge Tuto Quiroga, quien no aparece públicamente hace varios días. Por un lado están los parlamentarios de esa organización, por otro lado y con el Gobierno quedan el senador cruceño Branko Marinkovic y parlamentarios de Demócratas del exgobernador cruceño Rubén Costas, y por último están los legisladores del FRI, quienes también se mantienenc como pro oficialistas.









