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E

l lanzamiento del plan binacional Fronteras Seguras en el municipio beniniano de Guayaramerín fue situado este jueves por el presidente Rodrigo Paz como parte de una estrategia mayor de atracción de inversiones extranjeras y de conversión de la región amazónica en parte del corredor de integración comercial entre el Atlántico y Pacífico, abarcando Brasil, Bolivia y Perú.

El presidente Rodrigo Paz puso este jueves en marcha el plan Fronteras Seguras en Guayaramerín, Beni, y vinculó la lucha contra el crimen organizado con una estrategia más amplia para atraer inversiones y convertir al norte amazónico en un corredor de integración entre Brasil y Perú.

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En los últimos días, el ministerio de Gobierno y la Policía Boliviana intentaron darle vuelo al plan Fronteras Seguras llevando periodistas de varias capitales hasta Guayaramerín, patrullajes policiales previos al lanzamiento de este jueves y el anuncio de controles de los 3.400 kilómetros lineales de frontera en un esfuerzo conjunto entre Brasil y Bolivia.

Pasado el mediodía, Paz incorporó el plan Fronteras Seguras en el marco de la llegada de capitales extranjeros a la región amazónica vía Ley de Inversiones, inforó de un crédito del BID de 204 millones de dólares para un proyecto de electrificación para los departamentos de Pando y Beni, y el proyecto de corredor bioceánico que podría pasar por Brasil, Bolivia en el norte amazónico y Perú.

“¿Quién quiere invertir en una ciudad donde no hay seguridad? ¿Quién quiere venir a hacer turismo si tiene riesgo de que el día de mañana tendrá un conflicto de inseguridad?”, preguntó el mandatario durante el acto, al que asistieron autoridades bolivianas y brasileñas, además de los gobernadores de Beni, Jesús “Tito” Égüez, y de Pando, Gabriela de Paiva. Ambos asumieron sus cargos después de las elecciones subnacionales de este año.

La aplicación del plan ocurre después de una escalada de violencia en poblaciones próximas a Brasil. En San Matías, cinco personas murieron acribilladas, mientras que en San Ignacio de Velasco y Puerto Suárez fueron asesinados dos hombres, uno en cada municipio, en hechos que el Gobierno y la Policía vinculan con la disputa por rutas del narcotráfico entre el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho.

Paz sostuvo que la seguridad constituye el primer eslabón de una estrategia que debe complementarse con infraestructura, energía y comercio. “La primera instancia es seguridad a nuestra sociedad”, afirmó antes de plantear que las carreteras solo tienen sentido si permiten generar negocios y oportunidades capaces de retener a la población en sus regiones.

El segundo componente es energético. El mandatario destacó el financiamiento de $us 204,2 millones aprobado para mejorar el suministro eléctrico de Beni y Pando y reducir su dependencia del diésel. El programa contempla, entre otras obras, conexiones de Cobija con el sistema eléctrico del estado brasileño de Acre y de Riberalta y Guayaramerín con la red de Rondônia. Más de 209.000 habitantes serán beneficiados.

“Seguridad social entre los dos países para que no haya crimen, pero también seguridad económica para que haya inversión”, resumió Paz.

El tercer componente planteado por el Presidente apunta a convertir al norte amazónico en una vía de conexión entre las economías de Brasil y Perú. Paz aseguró que conversó sobre esa posibilidad con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y planteó aprovechar la salida hacia puertos peruanos para desarrollar un corredor por Beni y Pando.

Paz aseguró que las nuevas leyes de Inversiones, Hidrocarburos, Minería y Economía Verde deben crear condiciones para que capitales nacionales y extranjeros puedan instalarse en las regiones. “La nueva ley de inversiones (...) va a dar seguridad jurídica para que los que vengan a invertir no tengan miedo”, afirmó.

El mandatario recordó además el reciente encuentro que sostuvo en San Ignacio de Velasco con empresarios brasileños y aseguró que las compañías allí representadas sumaban un valor superior a $us 55.000 millones. “Apenas hemos abierto un poquito la puerta y ya el mundo quiere entrar a invertir a Bolivia”, sostuvo, antes de pedir la aprobación de las normas de hidrocarburos, minería e inversiones.