
olivia se encuentra en una encrucijada histórica. Cansados de ciclos económicos de auge y caída, marcados por la codicia del extractivismo que sólo deja pueblos fantasmas y desazón generalizada, es momento de mirar hacia un horizonte diferente. Hemos tocado fondo otra vez, y es en este punto donde nace la oportunidad de repensar el futuro. Por primera vez en nuestra historia, el Turismo Sostenible emerge como una alternativa real y tangible, no solo para diversificar nuestra economía, sino para construir una prosperidad duradera.
Durante más de doscientos años, el extractivismo —ya fuera de plata, estaño, gas u oro— ha sido el común denominador de nuestros ciclos económicos y también políticos. A pesar de los ingresos inmediatos que promete, invariablemente estos ciclos nos han sumido en periodos de sufrimiento y un eterno reinicio. Mientras tanto, la industria del turismo, con su inmenso potencial transformador, ha sido sistemáticamente ignorada en los foros de economía, de política económica, relegada frente a las promesas de la riqueza del subsuelo: Piedras, tierra y flatulencias.
Sin embargo, el panorama está cambiando. La Mesa Ejecutiva de Turismo (MET), una instancia vital del sector privado y académico, celebran un hito histórico: siete de cada diez frentes políticos han incluido a la industria del turismo en sus propuestas económicas para las próximas elecciones, y cinco de ellos lo han hecho con una profundidad sin precedentes, según consta en el Tribunal Supremo Electoral (TSE). Esto no es un logro menor; es la validación de años de arduo trabajo.
Para alcanzar este punto, la MET ha desplegado una estrategia meticulosa. Desde un diagnóstico integral que identificó fortalezas únicas y debilidades a superar, hasta la elaboración de una propuesta de política turística de Estado robusta y visionaria. Esta propuesta no busca cualquier tipo de turismo, sino un turismo sostenible, cimentado en ejes y el establecimiento de metas claras: facilitar la llegada de visitantes, aumentar su permanencia, incrementar el gasto promedio, generar empleo, ingresos y divisas y distribuirlas de una manera democrática que sólo el turismo sostenible y nuestras infinitas posibilidades de oferta pueden lograrlo.
Durante el período electoral, la MET ha llevado a cabo una incidencia política incansable a través de un dialogo con actores políticos relevantes. Presentaciones estratégicas a candidatos presidenciales, vicepresidenciales, parlamentarios y equipos técnicos económicos, un seguimiento constante para asegurar la inclusión de nuestras propuestas en los planes de gobierno, y el apoyo de los medios de comunicación siempre generosos y orientadores para destacar la importancia del sector. La cumbre de este esfuerzo fue la conferencia de prensa del pasado 15 de julio de 2025, en los salones de la Federación de Empresarios Privados de La Paz, donde anunciamos a viva voz que hemos dado un paso gigantesco en posicionar el tema, nuestra pasión, el Turismo Sostenible como agenda de política pública.
La prensa lo confirma: "El turismo se posiciona como motor económico en planes de gobierno 2025-2030". Proyecciones de la MET, respaldadas por expertos, sugieren que, con la implementación de seis ejes estratégicos (promoción internacional, mejor conectividad, capacitación, monitoreo basado en datos, cooperación multisectorial y una nueva institucionalidad público-privada al más alto nivel), el turismo podría generar a partir del 2030 hasta 3.000 millones de dólares anuales con una tendencia del crecimiento del 10% anual y crear cerca de 300.000 empleos. Estas cifras superan con creces los rendimientos de sectores extractivistas, demostrando que el turismo no solo es viable, es una alternativa superior en generación de valor, empleo y calidad del servicio de exportación que se contrasta día a día, de manera directa y permanente, con el cliente internacional exigente.
El camino no ha terminado, necesitamos una agenda compartida, un monitoreo constante de los avances y una incidencia continua para derribar las barreras burocráticas, administrativas, históricas y sobre todo mentales.
Es hora de dejar de atrás de a poco la dependencia del extractivismo y apostar por un modelo que valora y potencia el servicio de experiencias auténticas y sostenibles. La industria del turismo – la industria de la hospitalidad, tiene el potencial de transformar la economía boliviana. La oportunidad está servida, y la Mesa Ejecutiva de Turismo, junto a todas las cadenas de valor de la Producción Boliviana respetuosas con el medio ambiente, están lista para liderar este cambio. Es el momento de que Bolivia construya un futuro próspero, inclusivo y sostenible, cimentado en la belleza inigualable de nuestra tierra, el legado cultural inmensurable y la calidez de nuestra gente.
Rolando Mendoza Patiño es economista e impulsor del turismo sostenible.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
