
ese a la desventaja de ser la candidatura más nueva, nos atrevimos a postular como un grupo emergente de la sociedad civil, mientras nuestros adversarios tenían varios meses de campaña, otros incluso años, además del poder económico y respaldo político que ostentaban.
No fueron las consignas ideológicas las que nos inspiraron, sino un conjunto de principios y valores, como la ética, la transparencia, honradez, solidaridad, sensibilidad humana, lealtad, vocación de servicio, referentes altruistas que sirvieron de base para nuestro plan de gobierno municipal que fue compartido con la ciudadanía, generando un importante respaldo del pueblo paceño.
Afrontamos la campaña con mucha convicción democrática, pretendiendo demostrar que es posible hacer política inspirados en principios, sin hacer guerra sucia a los adversarios, aunque fuimos víctimas de esta forma negativa de concurrir a una elección, nunca caímos en la tentación de responder con similar procedimiento.
Conocidos los resultados electorales, quiero expresar mi profundo reconocimiento a todos los candidatos a concejales y demás compatriotas que, de manera desinteresada, asumieron el desafío de sumarse y emprender una campaña ética y épica, por lo difícil y desventajosa de la misma.
Si bien no logramos el primer lugar en la contienda electoral, pese a las grandes limitaciones, generamos un importante consenso ciudadano y logramos diferenciarnos de los viejos practicantes de la política, justamente por los valores y referentes bioéticos que enarbolamos en todo momento.
Nuestra candidatura fue contestataria a la forma corrupta y arbitraria de manipular el voto ciudadano, como el actual alcalde que obligó a los funcionarios municipales a votar a su favor mostrando la fotografía de la papeleta de sufragio con el marcado respectivo.
Expreso mis dudas sobre los resultados de los comicios en la Paz, toda vez que se convirtió en una costumbre en el Órgano Electoral, la manipulación de los resultados, de acuerdo a la influencia económica o política que se ejerza en esa institución plagada de militantes del MAS y que nunca fue reestructurada.
Agradezco y pondero la entrega demostrada por todos los integrantes de VENCEREMOS y resalto el importante respaldo ciudadano que recibimos, gente que con su voto expresó la esperanza de que podría materializarse una nueva gestión de gobierno municipal alejada de la corrupción, el robo descarado, la burocracia y el atropello a los derechos fundamentales de los vecinos.
Valió la pena postular, con la intención de rescatar a la alcaldía de políticos inescrupulosos que hicieron de la corrupción y el enriquecimiento ilícito su forma de vida y, de evitar que tendencias retrógradas como el MAS, tomen la institución.
Si bien el cómputo electoral no nos ubica en el primer lugar, ello no impedirá que ejercitemos la vigilancia ciudadana respectiva para que la nueva gestión del Gobierno Municipal oriente su accionar en beneficio pleno del pueblo paceño, a quien nos debemos. Un abrazo cariñoso para ustedes.
Waldo Albarracín Sánchez es abogado y defensor de Derechos Humanos.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
