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l gabinete de Rodrigo Paz aprobó en las últimas horas dos decretos relacionados con la economía familiar. El Decreto Supremo 5750 modifica el mecanismo de actualización de precios y tarifas máximas de electricidad y lo ajusta a la variación del tipo de cambio del dólar, lo que significa que habrá lijeras subidas. El Decreto 5746 establece un sistema de compensación por la elevación del diésel para las empresas que distribuyen el GLP, de tal manera que el precio de Bs 22,50 por cada garrafa se mantendrá congelado.

El vocero gubernamental, José Luis Gálvez, explicó este miércoles. los alcances de ambos decretos y señaló que el criterio de la administración de Paz es evitar impactos negativos en la economía familiar en medio de los ajustes macroeconómicos que se están realizando, entre ellos el levantamiento total del subsidio al diésel y el aumento del litro del carburante a Bs 17,95 por litro y el nuevo régimen cambiario que eliminó la "ficticia" cotización fija del dólar.

El Gobierno promulgó el Decreto Supremo 5750, que modifica el mecanismo de actualización de precios y tarifas máximas de electricidad para ajustarlo a la variación del tipo de cambio del dólar estadounidense. Se realizará un promedio hasta cada 25 de mes para que la tarifa a partir de esa fecha quede vigente por un mes.

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La norma introduce modificaciones al Reglamento de Precios y Tarifas (aprobado mediante el Decreto Supremo N° 26094 y sus reformas posteriores), así como al Reglamento de Operación del Mercado Eléctrico, fijando un marco metodológico estandarizado para reflejar la evolución económica del mercado.

El decreto establece ecuaciones matemáticas para recalcular mensualmente las tarifas del sector. Entre los componentes alcanzados se encuentran: precios de nodo (un punto de conexión en un circuito de electricidad), peajes de transmisión, costo de inversión y operación y las tarifas base de distribución.

Además las nuevas ecuaciones de indexación toman como variables el tipo de cambio oficial, determinado por el Banco Central de Bolivia (BCB) con relación al dólar; el Índice de Precios al Consumidor (IPC), publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE); y los precios del combustible y los aranceles, en este último caso aplicados a equipos electromecánicos de generación y transmisión importados.

Además, la disposición adicional tercera instruye al Ente Regulador, es decir, la Autoridad de Fiscalización de Electricidad y Tecnología Nuclear (AETN), a los agentes del mercado eléctrico y al Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC) la aplicación inmediata de estas nuevas fórmulas de indexación a partir de la fecha de publicación de la norma.

En cuanto al precio de la garrafa de GLP, el Gobierno determinó este miércoles mantenerlo congelado en Bs 22,50. El nuevo decreto busca absorber el encarecimiento logístico y los costos operativos derivados de los recientes ajustes en el precio del diésel.

Para tal fin, la norma actualiza “los márgenes de ganancia de mayoristas y minoristas, compensando la diferencia a YPFB mediante Notas de Crédito Fiscal (Nocres)” y señala que el Estado “asume una especie de subvención al precio final del GLP”.

Con ello, se evita que estos incrementos sean trasladados al consumidor final y que se mantenga el precio oficial de la garrafa de GLP en Bs 22,50.

En el escenario económico actual, la continuidad de este subsidio funciona además como un amortiguador socioeconómico clave frente a los efectos del DS 5750, relacionado con las tarifas eléctricas, consolidando un escudo de protección integral para los hogares del país.

Para garantizar la efectividad de esta política de protección, las autoridades del sector anunciaron el despliegue inmediato de rigurosos controles destinados a sancionar cualquier intento de especulación o demoras intencionadas en la cadena de distribución del carburante.