Image description
T

ras un periodo marcado por restricciones debido a la escasez de divisas, el Gobierno informó que iniciará una nueva etapa de devolución de depósitos en dólares a personas naturales a partir del 15 de julio y restablecer la confianza en el sistema financiero y la normalización del envío y recepción de remesas internacionales aplicando el tipo de cambio referencial de compra.

“Quienes quieran retirar sus depósitos en la manera que los han dejado, según el cronograma que se ha planteado: de 1.001 a 3.000 dólares a partir del 15 de julio, de 3.001 a 5.000 a partir de mediados de agosto y así sucesivamente, podrán hacerlo libremente en el plazo de un año”, informó el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.

La autoridad precisó que son $us 933 millones que se irán devolviendo a partir de julio de manera escalonada hasta liberar estos recursos que corresponden a las personas naturales; el cronograma será publicado en los canales oficiales del área económica del Gobierno.

Publicidad Coca Cola

Anteriormente, la población podía retirar hasta $us 1.000 del sistema financiero, medida que fue anunciada en enero.

En cuanto a las remesas, que representaban un flujo de más de 1.000 millones de dólares anuales a través del sistema financiero y que se ha ido a otros canales informales, podrán ser enviadas o recibidas a través del sistema financiero con toda seguridad, de acuerdo con el reporte.

“Con esta medida, la población podrá recibir dinero del exterior directamente en el sistema bancario sin restricciones, además se podrá enviar remesas al extranjero”, establece el reporte.

Publicidad BCP

Según se explicó, estas operaciones podrán realizarse al tipo de cambio referencial de compra desde este jueves, con el objetivo de incentivar el retorno de estos flujos a canales formales, que anteriormente superaban los 1.000 millones de dólares anuales.

El ministro agregó que ambas decisiones forman parte de un plan integral de estabilización económica, orientado a: normalizar las operaciones financieras en el país, reintegrar a Bolivia al sistema financiero internacional, reducir la informalidad en el manejo de divisas y brindar mayor seguridad y confianza a la población.