
a nueva medida asumida por el gobierno de Rodrigo Paz de elevar el precio del litro de diésel a Bs 18 para los grandes consumidores y clientes directos provoca controversias políticas. El caudillo Evo Morales denunció que "esta medida llevará a la hambruna al pueblo boliviano!, mientras el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, aseguró que el nuevo precio no afectará a la canasta familiar.
"Denunciamos y condenamos que esta medida llevará a la hambruna al pueblo boliviano porque pone en riesgo la cosecha y la siembra. Nos duele en el alma ver a nuestras hermanas y hermanos sufriendo esta grave crisis económica, agravada por las políticas que se imponen desde el exterior, sin programas sociales ni políticas productivas, que están destruyendo sin piedad la economía de las familias mas humildes y trabajadoras", se lee en post publicado este lunes por Morales en su cuenta de X.
“Con relación al tema de la canasta básica familiar no debería afectar”, aseguró por su parte el ministro la Presidencia, Fernando Aramayo. en una conferencia de prensa tras ser consultado si el incremento del precio del diésel para grandes consumidores y clientes directos provocará un aumento de la inflación.
El ministro explicó que la medida está dirigida a los grandes segmentos de consumidores, mientras que quienes utilizan menos de 120 litros al mes podrán continuar adquiriendo el combustible en los surtidores al precio que se venía aplicando.
"En Santa Cruz ya se comercializa el litro de gasolina a Bs 18 y el de diésel a Bs 20 El Gobierno ha dejado la comercialización y el precio del combustible al sector privado, cumpliendo el mandato de las recetas de hambre del FMI", asegura Morales en su post en redes sociales.
Aramayo, en cambio, dijo: “Apelamos a su comprensión, pero queremos que entiendan que este Gobierno está tomando decisiones que son complejas, son audaces, pero que son necesarias para poder atender los aspectos que necesitamos atender”.
El ministro reconoció las dificultades que atraviesa la población para acceder al combustible, particularmente por las largas filas en los surtidores. Dijo que el Gobierno comprende la situación y pidió paciencia a la ciudadanía mientras se aplican las medidas.
Aramayo sostuvo que la actual situación responde a una distorsión de precios y a problemas acumulados durante años en el sector hidrocarburífero. “20 años no se transforman en nueve meses”, manifestó.
Pero, Morales arremetió políticamente sobre este tema dirigiéndose a la población: "Hago un llamado al pueblo boliviano a la reflexión, la unidad y la solidaridad".
Aramayo sostuvo: “Estamos tomando decisiones sustantivas, audaces” y remarcó que las medidas continuarán durante las próximas semanas.









