
on tres aulas repletas en la Escuela de la Producción y Competitividad de la Universidad Católica Boliviana de La Paz, el magnate boliviano Marcelo Claure presentó este jueves el proyecto Bolivia 360, mostrando un video en el que el fallecido cuatro veces presidente Víctor Paz Estenssoro promulgó, hace 40 años, el decreto de estabilización económica 21060.
La presentación de Claure, desde Estados Unidos, mediante una plataforma virtual, duró aproximadamente una hora y luego de explicar los componentes más importantes del proyecto Bolivia 360, sorprendió con el video de Paz Estenssoro, quien promulgó el histórico y polémico decreto 21060 el 29 de agosto de 1985.
La concurrencia vio y escuchó, algunos por primera vez, la famosa frase "Bolivia se nos muere" pronunciada por Paz Estenssoro para justificar el ajuste estructural que se aplicaría a la economía boliviana, una medida que abrió el ciclo del neoliberalismo que se extendió por 20 años en el país, hasta que Evo Morales ganó por primera vez en 2005 y comenzó a gobernar en 2006 imponiendo el estatismo y el populismo autoritario.
La presentación del video de la aplicación del 21060 no fue casual por parte de Claure. Mencionó la determinación de Paz Estenssoro, la necesidad de iniciar un nuevo tiempo en Bolivia después de la hiperinflación, y la construcción de la nueva política económica entre destacados economistas bolivianos y asesores extranjeros como Jeffrey Sachs de la Universidad de Harvard.

¿Bolivia 360 es el 21060 de la actualidad? Quienes asistieron a la presentación de Claure en la UCB y quienes la vieron en sus dispositivos seguramente tienen diversidad de opiniones. El hecho es que Claure quiere que el próximo presidente aplique el proyecto Bolivia 360, así como Paz Estenssoro implementó el decreto 21060 pese a la resistencia de los sectores populares.
Claure volvió a estar frente a los estudiante de la ePC después de 20 años y aprovechó para revelar algunos elementos del plan de recuperación económica que trabaja con expertos internacionales, en el marco de su proyecto Bolivia 360.
Hizo un rápido repaso de los factores que aceleraron la crisis económica, entre los que mencionó la caída de los ingresos por la venta de hidrocarburos, la disminución de la inversión pública, la casi inexistente inversión privada, la caída de las reservas de gas y la compleja perspectiva para el desarrollo del litio.
“En esas condiciones advertimos, a través de la encuesta realizada en febrero de 2025, que una de las demandas más importantes de la gente era un cambio profundo y rápido para superar los problemas”, explicó.
Un cambio profundo, complementó Claure, que no tenía que ver solo con la política, sino que abarcaba otros aspectos y demandaba un enfoque integral. “Ahí nace el proyecto Bolivia 360, que intenta ser una respuesta a las necesidades de Bolivia”.
“La idea era trabajar con los mejores para tener un buen diagnóstico y proponer soluciones. Y por eso acudimos al Growth Lab de la Universidad de Harvard, que trabaja bajo el liderazgo de un profesional prestigioso como Ricardo Hausmann, para diseñar un plan económico que pondremos a disposición de los futuros gobernantes que, esperamos, avancen en el cambio que la gente quiere”, señaló.
Claure detalló un plan de recuperación que debería incluir, en política monetaria, la reducción de la presión sobre las reservas internacionales, la disminución del déficit fiscal, la independencia del Banco Central, la reducción de subsidios, la ampliación de la base tributaria, la modificación de la Ley de Hidrocarburos y el Código de Minería para atraer inversiones.
Asimismo, subrayó la necesidad de eliminar los cupos de exportación, generar estímulos a los exportadores, impulsar la transparencia en las contrataciones estatales, promover un entorno de mayor seguridad jurídica y aprobar una nueva Ley de Promoción de la Inversión Privada, nacional y extranjera.
Sobre la propuesta del Litio, insistió en que Bolivia debería optar por vender la materia prima, a cambio de pagos en efectivo y en participación accionaria en las principales empresas tecnológicas del mundo.
“El mercado hoy no necesita del litio boliviano, pero si hacemos bien las cosas podríamos capturar el 10% del mercado en los próximos años, lo que podría significar ingresos de poco más de 11 mil millones de dólares por dentro de 10 años”, afirmó.
El también presidente del club Bolívar se refirió también a la necesidad de generar cambios que permitan mejorar los niveles de atención de la salud, mediante aplicaciones que utilizan la inteligencia artificial y a la necesidad de promover el liderazgo de los jóvenes con programas como el que ofrece Aspire, de la universidad de Harvard.
“Ya tenemos más de 2 mil estudiantes en este programa y esperamos llegar a los 20 mil, porque Bolivia necesita de nuevos líderes, con las destrezas y habilidades que se necesitan en esta época”, concluyó.