
l cuestionado Roberto Castro fue reelegido este viernes por mayoría de votos como presidente de la Cámara de Diputados para la legislatura 2026-2027. Antes reconoció al diputado Rafael López, a quien Estados Unidos le retiró su visa de ingreso a ese país, como jefe de la bancada de la alianza Libre.
Castro, quien puso de rodillas a una mujer para que le ate los cordones de sus zapatos y convirtió la renovación institucional de la directiva camaral en una campaña electoral, recibió el apoyo de xx votos de los diputados que asistieron a la sesión de este viernes.
En medio de gritos y empujones, Castro fue reelegido este viernes e intentó que la sesión concluya, consolidando la votación. ”¡Tenemos que continuar la sesión! (...) Queda conformada la directiva 2026-2027, se levanta la sesión, lo lamentó”, dijo Castro en medio de gritos y empujones.
Legisladores de algunas bancadas gritaron: ”¡Ese no es el camino!”, mientras que Castro respondía: “Tenemos que continuar, tenemos que continuar”.
En la mañana, tras una reunión de bancada, el Partido Demócrata Cristiano (PDC) definió que el chuquisaqueño Castro vuelva a ocupar la presidencia de la Cámara de Diputados, pese a que otros parlamentarios y parlamentarias se postularon para devolver la ética en la administración de esa instancia congresal.
Antes de la votación, la presidencia de Diputados, es decir Castro, registró a Rafael Darío López Mercado como jefe de bancada de la alianza Libre y a Luzmila Aurora Patiño Morales como jefa alterna para la legislatura 2026-2027. Sin embargo, aclaró que esta decisión es únicamente administrativa y no representa un reconocimiento definitivo de la organización interna de esa fuerza política.
En la nota dirigida a López, fechada este 30 de octubre, se señala que el registro no constituye una elección realizada por la Cámara ni valida una nueva bancada surgida de una división interna.
Asimismo, advierte que la determinación no resuelve las controversias planteadas por otros integrantes de Libre y que permanecen abiertas las vías de revisión e impugnación.
Castro también establece que las comunicaciones institucionales observarán el registro mientras no exista otra determinación debidamente fundamentada de una autoridad competente









