
nálisis crítico y pliego de recomendaciones para una gestión pública responsable ante la contaminación de carburantes.
La reciente admisión de YPFB sobre la sedimentación en sus tanques y la decisión de reducir el etanol para "limpiar por arrastre" ha puesto al Gobierno en una encrucijada. Si bien la medida busca calmar la movilización social, la falta de una solución estructural amenaza con convertir un problema logístico en una crisis de confianza institucional de largo alcance.
1. El Diagnóstico Político: ¿Solución o "Ganar Tiempo"?
La estrategia actual de YPFB es un paliativo político. La limpieza por dilución no elimina el lodo; simplemente intenta que no se note. Para que el Gobierno recupere la credibilidad, debe dejar de tratar este tema como un incidente aislado y asumirlo como una emergencia de infraestructura nacional. El costo de no actuar hoy será el resarcimiento económico que miles de transportistas exigirán mañana por daños en sus herramientas de trabajo.
2. Recomendaciones de Acción Inmediata para el Gobierno
Para evitar que la controversia escale a un conflicto social inmanejable, el Estado debe tomar las siguientes medidas de forma urgente:
A. Inversión en el "Riñón" de la Cadena (Estaciones de Servicio)
El Gobierno no puede limpiar todos sus tanques de un día para otro sin desabastecer al país. Por tanto, debe intervenir en el punto de entrega:
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Fondo de Emergencia para Microfiltración: Facilitar créditos o subsidios para que todas las Estaciones de Servicio (EESS) instalen unidades de microfiltración de alto flujo. Si YPFB entrega combustible con sedimentos, la estación debe estar equipada para retenerlos antes de que toquen el vehículo.
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Protocolo de Limpieza Obligatorio: Establecer un calendario nacional de limpieza mecánica de tanques en estaciones privadas y estatales, supervisado por la ANH, para asegurar que el residuo no se acumule en el último eslabón.
B. Transparencia de Datos y Certificación de Calidad
La incertidumbre es el mayor enemigo de la paz social.
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Reportes de Turbidez en Tiempo Real: La ANH debe publicar un "Mapa de Calidad de Combustible" diario. El ciudadano debe tener la certeza de que el lote que está cargando cumple con las normas técnicas de pureza.
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Laboratorios Móviles: Desplegar unidades de control aleatorio en surtidores para certificar que el combustible despachado no contiene agua ni sedimentos en suspensión.
C. Plan de Inversión y Mantenimiento de Infraestructura de Almacenamiento El Gobierno debe abordar de manera integral el estado de la infraestructura de almacenamiento. La falta de capacidad o el estado deficiente de los tanques impiden el mantenimiento adecuado.
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Inversión en Infraestructura de Almacenamiento: Priorizar la inversión en la modernización y expansión de la capacidad de almacenamiento de combustibles para permitir rotaciones de inventario y mantenimientos necesarios sin afectar el suministro.
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Programas de Mantenimiento Preventivo: Implementar programas rigurosos y regulares de limpieza y mantenimiento de la infraestructura existente, asegurando que se cumplan los estándares técnicos y de seguridad.
Conclusión: El deber del Estado
La situación actual requiere más que medidas temporales; demanda una política de Estado orientada a garantizar la calidad del combustible y la estabilidad del suministro. El Gobierno debe considerar estas recomendaciones como un llamado a la acción para fortalecer la infraestructura, asegurar la transparencia en la cadena de distribución y preservar la confianza ciudadana.
Wilfredo Áñez es administrador de empresas.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
