
ada 4 de julio, Estados Unidos conmemora su Independencia y celebra los principios de libertad, principalmente, que han marcado su historia desde 1945, al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos se consolida como la principal potencia mundial en lo económico, militar, científico y tecnológico.
Más allá de las diferencias políticas o de las coyunturas internacionales, resulta innegable que el liderazgo estadounidense ofrece las mejores oportunidades para el desarrollo. Término que ha diferenciado claramente durante años a los países desarrollados de los países subdesarrollados, así de simple.
Ahora bien, el desarrollo no ocurre por casualidad, requiere instituciones sólidas, seguridad jurídica, inversión en conocimiento, innovación, una cultura que premie el mérito y la capacidad de tomar decisiones estratégicas pensando a largo plazo y teniendo clara sus prioridades para construir y fortalecer alianzas en función de ellas.
Bolivia, como todas las naciones, puede aprender valiosas lecciones de quienes han alcanzado el éxito, logrado crear ecosistemas donde las ideas se convierten en empresas, la investigación en soluciones y el trabajo en prosperidad.
En este 4 de julio, el saludo es para aplaudir la reconciliación con un país amigo, una nación que, con sus fortalezas y desafíos, continúa siendo un referente internacional. Que con su lema nacional, “In God We Trust”, refleja la importancia que otorgan a la fe como uno de los pilares de su identidad. Una frase que también encuentra eco en millones de personas alrededor del mundo: “We too”.
Ser el número uno no significa ser perfecto. Significa haber vencido los obstáculos para llegar a la meta. Que ese progreso siga inspirando a las naciones.
¡Feliz Día de la Independencia, Estados Unidos de Norteamérica!
Marioly Chávez Arteaga es relacionista internacional, docente universitaria y profesora de piano.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad de la autora y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
