
Dónde está Evo Morales?, fue la pregunta en los últimos 40 días. El caudillo reapareció este jueves en un acto político-electoral en el trópico cochabambino, tras haber contraído la enfermedad tropical Chikungunya, y lanzó el desafío a los candidatos y las bases del evismo de relanzar a la izquierda boliviana con victorias en las elecciones regionales que se realizarán dentro un mes.
"Viviremos y venceremos", afirmó Morales en medio de la ovación de sus seguidores en el estadio de Chimoré y luego afirmó: "Esta elección debe permitir el relanzamiento de nuestro movimiento político", dando el puntapie inicial y oficial a la campaña de candidatos municipales y departamentales del evismo mimetizados en 80 siglas electorales.
La voz de Morales no tuvo la potencia a la que tenía acostumbrados a sus seguidores y detractores. "Tuve problemas de salud, tuve Chikungunya, gravísimo", confesó. El 11 de enero, cuando faltó por primera vez a su programa dominical en Radio Kawsachun Coca se informó que fue atacado por el dengue, pero el caudillo aclaró que contrajo una enfermedad tropical de mayores complicaciones.
Morales justificó la frase "viviremos y venceremos" al recordar que sobrevivió a un intento de magnicidio en octubre de 2024 y que en el gobierno del encarcelado Luis Arce se perpetró un "genocidio político" cuando se perdió la sigla del MAS y la anulación de otros partidos que decidieron ser los vehículos electorales del evismo.
"Faltando 3 horas (para la inscripción de partidos en el proceso electoral regional), nos dijeron Morena no va. Pedí a los compañeros que se inscriban donde puedan y ahora de 181 organizaciones, tenemos candidatos en 80", agregó recogiendo la experiencia de haber quedado al margen de los comicios generales del año pasado.
Morales descalificó las versiones políticas y mediáticas que apuntaban a que había salido del país. "Aquí estoy para defender al pueblo", afirmó dando a entender que buscará liderar la oposición boliviana frente al gobierno centroderechista de Rodrigo Paz, a quien criticó por sus medidas, según él, antipopulares.
Se solidarizó con el pueblo cubano, asfixiado por el imperialismo de Donald Trump y dijo que la gente que vive de su trabajo podría no apoyar al exdictador venezolano Nicolás Maduro, capturado y llevado a Nueva York para ser enjuiciado por narcotráfico y otros delitos, pero repudia el "bombardeo" estadounidense a Venezuela el 3 de enero, cuando se realizó un operativo en Caracas.
Morales mostró que está de vuelta en la política del país y presentó a candidatos evistas a gobernadores de Cochabamba, Oruro y Chuquisaca, y postulantes a alcaldes de Santa Cruz y otros importantes municipios de Santa Cruz, en todos los municipios del trópico cochabambino y en otros territorios del país.









