
a Cumbre Extraordinaria de Presidentes de Entidades Empresariales concluyó este martes en Cochabamba con una posición nacional del empresariado boliviano frente a la crisis económica. El documento centraliza la defensa de la seguridad jurídica, la libre transitabilidad, la producción, el empleo, la inversión privada y la participación activa del sector privado en las decisiones económicas del país.
La destacada periodista Eliana Ballivián reportó que el encuentro reunió a 59 entidades empresariales nacionales y departamentales. Participaron sectores estratégicos como turismo, oleaginosas, comercio, industria, exportadores, despachantes de aduana, gastronomía, transporte, agropecuaria, servicios, construcción, minería, energía, hidrocarburos y federaciones empresariales departamentales.
Llamó la atención la inasistencia de representanres de la CAO y Cainco de Santa Cruz, tampoco instancias empresariales del departamento de Beni.
Seguridad jurídica y participación del sector privado
Durante la jornada, los empresarios coincidieron en que la seguridad jurídica es el eje para recuperar la confianza, sostener las inversiones y garantizar condiciones mínimas para producir. Plantearon reglas estables, respeto a la institucionalidad y protección efectiva de la libre transitabilidad.
La cumbre definió también que el sector privado debe ser parte activa en el diseño de la política económica nacional, mediante mecanismos formales de consulta y coordinación con el Gobierno. Sostienen que sus empresas y trabajadores asumen directamente los efectos de esas decisiones.
Plan de Emergencia Económica y reformas estructurales
Entre las medidas urgentes se planteó un Plan de Emergencia Económica orientado al salvataje de empresas en riesgo. Incluye protección de inversiones, liquidez, alivio impositivo y arancelario, créditos fiscales compensatorios, eliminación de multas de la presente gestión, impulso a la reactivación empresarial, compras y contrataciones estatales, financiamiento y simplificación de trámites.
Desde Cochabamba, eje integrador de Bolivia, el empresariado consolidó una agenda en dos niveles: Medidas inmediatas de estabilización: liquidez, diésel, transitabilidad, reducción de costos logísticos, alivio financiero y continuidad operativa. Reformas estructurales de mediano plazo: seguridad jurídica, inversión privada, reforma tributaria, modernización laboral, infraestructura logística, energía, agua, innovación, zonas económicas y desburocratización.
Las conclusiones serán sistematizadas en un documento común para su presentación a las instancias públicas correspondientes, con el objetivo de abrir una ruta nacional de reconstrucción productiva basada en coordinación público-privada, institucionalidad empresarial y decisiones orientadas a resultados.
Libre transitabilidad como prioridad nacional
El presidente de la Confederación de Empresarios de Bolivia (CEPB), Giovanni Ortuño, señaló en conferencia de prensa que la falta de transitabilidad en carreteras no solo generó pérdidas en 53 días de bloqueo este año, sino que se consolidó como un mecanismo recurrente en la última década. Afectó de manera transversal a todos los sectores económicos, con impacto directo en el empleo.
La cumbre asumió la libre transitabilidad como una condición económica esencial. Los sectores remarcaron que carreteras, corredores productivos, rutas de abastecimiento, accesos a plantas de combustible, centros industriales, mercados, aeropuertos y zonas logísticas deben contar con respaldo institucional, normativo y operativo.
Advirtieron que la interrupción de rutas dejó pérdidas, encarecimiento logístico, caída de ventas, deterioro del empleo, desabastecimiento y pérdida de confianza. Por ello plantearon convertir este tema en una prioridad nacional.
La cumbre cerró con una señal firme del empresariado boliviano: la economía productiva requiere seguridad jurídica, libre transitabilidad, estabilidad normativa, financiamiento, liquidez y participación activa del sector privado en la construcción de las decisiones económicas del país.









