
ensajes de WhatsApp con ruegos para evitar el arresto de un pariente por agentes antidrogas forman parte de un intercambio de chats sometidos a investigación por la Fiscalía y la Policía en torno al presunto vínculo entre el narco uruguayo llevado a Estados Unidos, Sebastián Marset, con una familia de supuestos ganaderos y el prófugo de la justicia Andrés Yasser Coco Vásquez, relacionado con casos de sicariato en una disputa de territorio y tráfico de drogas en Santa Cruz y Beni.
Informes a los que tuvo acceso el diario El Deber señalan que el nexo entre Coco Vásquez y Marset sería el ciudadano boliviano Yerko Junior Iriarte Montaño, señalado como autor intelectual y material en al menos dos hechos de sicariato. Uno de ellos contra el piloto José Carlos Jiménez y el segundo contra el abogado Lorgio Saucedo, según los investigadores.
Marset se hacía llamar Rey del Sur, aunque también era conocido con el alias de Omelette entre sus socios “por los huevos” que decía tener. Fue capturado el 13 de marzo en Santa Cruz de la Sierra, tras un operativo policial que contó apoyo de la DEA y ahora está detenido bajo jurisdicción de un tribunal en Alexandria, Virginia.
“Señor, buenas noches, bendiciones”. Ese fue el mensaje que escribió Yerko Junior Iriarte, desde su número de celular al contacto con prefijo de Alemania, cuyo usuario se identificó como Rey del Sur y con el símbolo de una corona dorada, según la pericia realizada por la Fiscalía. La corona también estaba impresa en las avionetas secuestradas tras la captura de Marset.
“Amén, igualmente” fue la respuesta que Iriarte recibió del contacto Rey del Sur, quien añadió el emoji de manos en oración. Inmediatamente Iriarte escribió.
— “Está la Policía en casa de mis padres, señor”.
— “Sí, ya estamos hablando”, apostilló el contacto de la corona para referirse a lo que los investigadores consideran que son contactos con autoridades.
— “Gracias, señor. Me preocupa mi papá, porque sufre de Parkinson”. Iriarte puso el emoji de oración. “Hay prensa en portería”, remarcó.
— “Tranquilo, ya llaman”, fue la respuesta.
La conversación se dio desde las 20:00 hasta las 22:30 del 3 de septiembre de 2025. Sucedió antes de que un grupo de policías irrumpiera en el domicilio de la familia Iriarte Montaño, ubicado en los Jardines del Urubó 2, en Santa Cruz, donde se arrestaron a cinco personas, en el marco de las operaciones de búsqueda del abogado Lorgio Saucedo.
Información proporcionada a El Deber por fuentes allegadas a la investigación muestra que esto ocurrió al día siguiente de la desaparición de Saucedo.
—“Hizo mucho daño”, escribió el contacto de la corona dorada para referirse al abogado, sobre quien se presume fue ejecutado en Warnes.
El jefe de esa familia y su hijo declararon que se dedicaban a la ganadería en el Beni.
En un primer caso, Yerko Iriarte fue imputado, junto a una de sus hermanas, por el asesinato del piloto José Carlos Jiménez, quien perdió la vida a manos de cuatro encapuchados el 26 de mayo de 2024, en el municipio beniano de Santa Ana de Yacuma.
Gracias al testimonio de otros implicados, la Fiscalía Departamental de Beni logró identificar a los hermanos Oswaldo y Erick Hurtado Aguilera como autores de los disparos, quienes a su vez trabajaban bajo órdenes de ‘Coco’ Vásquez.
Entretanto, Iriarte, su hermana y mujeres relacionadas con el piloto Jiménez fueron vinculadas con el asesinato por las conversaciones de texto y audios con amenazas que compartieron en un grupo de WhatsApp. Los involucrados fueron liberados a pesar de la evidencia.
Con datos del Ministerio de Gobierno, Régimen Interior, la Policía Boliviana y la Fiscalía, se identificó a los hermanos Hurtado Aguilera y ‘Coco’ Vásquez como presuntos autores de al menos 12 sicariatos perpetrados entre junio de 2023 y septiembre de 2025.
Al momento, Vásquez continúa prófugo con al menos tres órdenes de aprehensión en su contra, las cuales no fueron ejecutadas debido a que la Fiscalía y la Policía no tienen acceso a esa parte del municipio de Exaltación, conocido como Cayubaba, donde el sospechoso vive y tiene familiares.
Los crímenes, según las investigaciones, se dan por la pugna de territorio y las rutas del tráfico de drogas, en las que incluso se vio involucrado Misael Nallar, sentenciado por el triple asesinato de policías en Porongo en 2022. Los investigadores señalan que uno de los guardaespaldas de Nallar, Edgar Dorado, fue una de las víctimas del grupo de sicarios que trabajaban a órdenes de Vásquez y Marset.
En otro de los 12 narcoasesinatos resultó muerto el capitán de Policía José Carlos Aldunate, acribillado al interior de su vehículo cuando salía de su domicilio para llevar a su hija a la escuela. El hecho tuvo lugar el 19 de febrero de 2025 en la Santa Cruz de la Sierra.
Jhonny Aguilera, viceministro de Régimen Interior en ese entonces, aseguró que, por medio de estudios de fisonomía realizados a los videos de las cámaras de seguridad, se determinó que los hermanos Hurtado fueron autores de los disparos, aunque esto fue negado por Erick Hurtado en un video publicado en redes.
Otro crimen atribuido a los hermanos Hurtado fue el asesinato del instructor de vuelo Yermy Pastor Sampiery, el 24 de septiembre de 2024, en Cotoca. La víctima conducía el auto en el que viajaba con Erland Ivar García, alias El Colla quien, pese a las graves heridas, logró sobrevivir. García es sindicado de ser parte de la estructura de Marset en el país.
El 29 de julio de 2023, el uruguayo logró evadir su captura tras un fallido operativo. El mismo Marset dijo luego que fue alertado por un policía y se presumía que logró salir de Bolivia. En octubre de 2025, Ivar García publicó un video en el que aseguró que Marset estaba oculto en la zona del Urubó bajo la protección de jefes policiales y señalaba al extranjero como responsable del secuestro de su esposa y su hija, quienes posteriormente fueron liberadas.
Días más tarde, Marset publicó otro video en el que, acompañado de un grupo de encapuchados con el logo del PCC de Brasil, amenazaba a El Colla, a quien llamó “sapo” (soplón).
A Iriarte se le atribuyen varias deudas. Una de $us 5.000 al piloto Jiménez y otra de $us 340.000 al abogado Saucedo, quien fue visto por última vez junto a Iriarte, según el expediente.
Precisamente, Iriarte es el principal implicado en el secuestro y ajusticiamiento de Saucedo, quien, de acuerdo con un registro de video hallado en el celular del sindicado, fue acribillado la noche del 2 de septiembre de 2025, mientras estaba atado a una silla, sobre la pista del aeroparque ubicado en Coloradillo, municipio de Warnes.
Fue dentro de ese segundo caso que la Fiscalía realizó una pericia informática al aparato celular de Iriarte, dentro del cual, además de hallar fotos y el video que lo incriminan, se logró acceder a parte del historial de mensajes de WhatsApp que presuntamente sostuvo con el narco uruguayo de la corona.
Pese a esos antecedentes, en el caso del asesinato del piloto Jiménez, la Fiscalía de Beni emitió una resolución de sobreseimiento en favor de Iriarte. Mientras, en el proceso por la ejecución de Saucedo en Coloradillo, el Órgano Judicial de Santa Cruz le concedió la detención domiciliaria.
Almacén
Los datos de la Policía Boliviana señalan que luego del arresto de su familia, Yerko fue aprehendido en otro domicilio de la avenida del Canal Isuto, junto con otras cuatro personas, una de ellas de nacionalidad peruana.
El reporte menciona que fue gracias a los metadatos del video de la ejecución de Saucedo, en el que se guardaron las coordenadas, que se halló el lugar donde se produjo el crimen, que resultó ser Coloradillo. El 3 de septiembre de 2025, cuando la Policía trató de intervenir esas instalaciones, extranjeros armados hicieron retroceder a los uniformados.
Luego de la captura de Marset, el 13 de marzo de este año, se corroboró que Coloradillo fue uno de los centros de almacenaje de droga, dinero, vehículos y un arsenal que fue incautado.
Yerko Iriarte negó haber confesado y grabado el video de la ejecución del abogado Lorgio Saucedo
La cuestionada fiscal Delmy Guzmán, a cargo del caso del asesinato de Lorgio Saucedo, cita en una de sus resoluciones que el 3 de septiembre de 2023, durante la entrevista policial, Yerko Iriarte confesó el crimen. Asimismo, en las declaraciones de los familiares de la víctima, sostienen que Iriarte involucró a otra persona que nunca fue citada a declarar, Mariano Paz, a quien años atrás Saucedo denunció por secuestro y tortura.









