
inco días después del ataque armado que sufrió en las afueras de un hotel en la ciudad de Santa Cruz que derivó en el encarcelamiento de su expareja, el ahora exasesor presidencial Fernando Cerimedo por intento de feminicidio, Nadia Beller dejó este sábado una clínica privada con una afirmación: "No me van a silenciar".
Después de haber sido dada de alta de la Clínica de las Américas, donde fue intervenida por los disparos que recibió el lunes en la noche en un atentado cometido por dos sicarios, Beller escribió en sus redes sociales un mensaje que combina su situación de salud y su decisión personal en el caso que generó un terremoto político en Bolivia con réplicas en países de la región como Argentina y México.
Mientras Beller abandonaba el centro médico, Fernando Cerimedo, su expareja y exasesor personal del presidente Rodrigo Paz, ya fue ingresado al PC-6 de la cárcel cruceña de Palmasola, donde debe cumplir 180 días de detención preventiva, acusado de tentativa de feminicidio en calidad de autor, ya que habría organizado el ataque a Beller con sicarios.
A continuación el mensaje de tres párrafos de Beller en su cuenta de Facebook.
"Hoy salí del hospital para continuar con un tratamiento ambulatorio que incluye controles médicos, estudios semanales y sesiones de fisioterapia. La recuperación será un proceso largo, pero saldré adelante con la fortaleza de saber que guardo en mi ser un pequeño bebé que necesita que yo esté bien.
Tengo clarísimo que lo que viví no fue un crimen pasional, sino un crimen de Estado. No descansaré hasta que se investiguen todas las responsabilidades y se conozca la verdad. Agotaré todas las instancias nacionales y acudiré a la Comisión y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos en busca de justicia para denunciar lo que considero una operación paramilitar.
No me van a silenciar ni a hacer renunciar a mi búsqueda de la verdad. Seguiré luchando hasta que los responsables rindan cuentas y la justicia prevalezca",









