
os restos óseos encontrados el 10 de junio en contenedores de basura de la zona Brasil, en la ciudad de El Alto, pertenecían a perros, confirmó el Instituto Nacional de Laboratorios de Salud (Inlasa). La Alcaldía alteña no descartó que la carne habría sido mezclada con otras para ser comercializad durante los bloqueos carreteros que se extendieron por 53 días.
“Debo informar a la población que sí, se trataba de carne de perro”, señaló Elio Pacheco, secretario municipal de Seguridad Ciudadana, quien manifestó que recibieron un certificado emitido por el Inlasa con los resultados de los análisis realizados.
Señaló que el estudio del Inlasa apunta a que la carne de perro fue comercializada en la urbe alteña durante las protestas lideradas por la COB, los campesinos de la Federación Túpac Katari, interculturales y cocaleros evistas.
Las sospechas sobre la comercialización de carne se perro surgieron a inicios de junio, cuando se encontraron restos óseos sospechosos en un basurero en inmediaciones de la plaza del Dinosaurio, en inmediaciones de la extranca de Río Seco.
“Hemos encontrado colas de perros, cráneos y restos óseos”, señaló Pacheco.
Tras ese hallazgo, el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) tomó unas muestras y las remitió a los laboratorios del Inlasa como parte de una colaboración con el municipio de El Alto.
La autoridad municipal mostró sus sospechas de que una vez que los canes morían, se les retiraba la carne para mezclarla con otro producto para ser comercializada.
Pacheco recomendó a la población no comprar carne u otros alimentos en la calle, sino en mercados, supermercados u otros centros de abastecimiento con condiciones de higiene y venta responsable.
Los resultados del análisis de Inlasa serán adjuntados como una de las pruebas del Gobierno Municipal de El Alto en la denuncia presentada en la Fiscalía para identificar a los autores de los delitos de biocidio y atentado a la salud pública.









