
a "ola azul" demócrata envolvió anoche a Estados Unidos y dio una paliza electoral a Donald Trump y los repúblicanos. Los demócratas arrasaron en las elecciones de medio término en una noche fatídica para Trump porque le arrebataron el control de la Cámara de Representantes y del Senado. Además, apuntan a confirmar victorias históricas en bastiones republicanos porque también había gobernacones en juego.
Fue una noche triunfal para los demócratas, que celebraron la "ola azul" de triunfos que les permiten recuperar las dos cámaras del Congreso estadounidense y desafiar a Trump en la segunda parte de su presidencia, en un contexto de crisis económica global por las guerras que alimentó el repubilcano y duras medidas migratorias en su país.
Estados Unidos votó abrumadoramente contra Trump por motivos mayormente domésticos: la elevación del costo de vida, en especial la suba de los precios de los carburantes; la expulsión y maltrato a centenares de miles de migrantes mediante la temida ICE; los recortes al sistema de salud; y la corrupción escandalosa de la familia presidencial.
Los resultados preliminares dan 54 escaños a los demócratas en el Senado versus los 44 obtenidos por los republicanos. En la Cámara de Representantes (Diputados en Bolivia), los azules consiguieron 228 bancas frente a las 139 de los rojos, según un reporte de Infobae. En cuanto a gobernaciones, el partido Demócrata ganó en 28 y los repulicanos quedan con 20, esperando los resultados finales.
Los efectos negativos directos de la economía en la vida de las personas explican la envergadura del tsunami electoral que ha penetrado en antiguos feudos republicanos. Antes de la estrepitósa derrota de Trump, analistas internacionales advirtieron que el presidente republicano podría radicalizarse en las guerras en Medio Oriente y Europa del Este, además de la persecución a migrantes indocumentados en EEUU.
Las elecciones de medio término se convirtieron en un referéndum para Trump y marcarán la segunda parte de su mandato con el Senado y la Cámara de Representantes en manos de los demócratas. Podría haber un cruce de vetos agudizando más la crítica situación económica de los estadounidenses.
Aunque su nombre no aparecía en la boleta, la economía, los altos precios y la guerra en Irán estuvieron entre las preocupaciones del electorado estadounidense a la hora de renovar los 435 puestos de la Cámara de Representantes y un tercio de los 100 escaños del Senado.
"Yo no estaba en la boleta y si hubiera estado, habríamos ganado de forma arrolladora", escribió Trump en su red social cuando ya la noche apuntaba a una severa derrota. “Estoy un poco sorprendido. Pensé que lo haríamos mejor”, cometó y adelantó que aceptará los resultados.
Uno de los triunfos de la noche fue el de Texas, donde Gina Hinojosa se convierte en la primera gobernadora hispana tras derrotar al todopoderoso Greg Abbott. Los demócratas también también lograron un escaño en el Senado en ese Estado con el triunfo de James Talarico.
En Míchigan, el demócrata Abdul El-Sayed ganó las elecciones al Senado y es el primer musulmán en la Cámara Alta. Los republicanos han mantenido el escaño en el Senado por Florida, con el triunfo de Ashley Moody, pero Byron Donalds será el primer gobernador negro de ese Estado, que se consolida como principal enclave conservador.









