
a reunión entre el presidente Rodrigo Paz y siete de nueve gobernadores del país no duró lo mismo que el encuentro de ayer entre el mandatario con los alcaldes de las grandes ciudades. Juan Pablo Velasco de Santa Cruz asumió la vocería con tono de exigencia, mientras que Paz dijo que su gobierno no actuará bajo amenazas, en un acto de promulgación de una ley a favor de los gobiernos departamentales.
El punto de tensión entre las gobernaciones, que se declaron en estado de alerta el 24 de septiembre, en la efeméride de Santa Cruz, y el gobierno central es el compromiso del 5 de agosto en Sucre en sentido de que los departamentos serán parte de un nuevo esquema de coparticipación tributaria. Velasco dijo que exigen un mínimo del 15%.
La distribución vigente de la coparticipación tributaria en Bolivia asigna el 75% de la recaudación de impuestos nacionales al gobierno central, el 20% a los gobiernos municipales y el 5% a las universidades públicas del país. Las gobernaciones no reciben recursos por ese concepto.
"Queremos se parte de la coparticipación tributaria (tal como se acordo el 5 de agosto en la capital del país), eso es estructural y para siempre", sostuvo el gobernador de Santa Cruz.
Antes, en un acto de promulgación de la ley que libera a las gobernaciones del pago de los prediarios y del bono de vacunación, en medio de la crisis económica, el presidente Paz rechazó amenazas en cuanto a la relacion del gobierno central con los gobiernos regionales.
La semana pasada, las gobernaciones dieron un plazo hasta el 30 de octubre para que se materialice el acuerdo de ser parte del esquema de coparticipación tributaria, junto con alcaldías y universidades públicas, además del nivel central del Estado.
Según Velasco, la incorporación de las gobernaciones en la coparticipación tributaria supone la aprobación del leyes, cuyos borradores fueron enviados al Gobierno, además de la consigación de los portcentajes en el presupuesto General del Estado 2027 que debe ser procesado y aprobado a fines de este año.









