
os agroempresarios se pusieron este martes del lado de la administración de Rodrigo Paz en el conflicto de tierras y aceptaron la abrogación de la polémica Ley 1720, por lo que el Senado inició el tratamiento de lo que será la sanción de la anulación de esa norma, tal como ocurrió en la Cámara Baja.
Representantes de los marchistas, que efectúan una vigilia en cercanías de los principales edificios de los órganos Ejecutivo y Legislativo, fueron invitados a presenciar la sesión del Senado que tratará la norma de un único artículo que dispone la abrogaciónd de la Ley 1720 que provocó su marcha desde Pando y el repudio inicial de los agroempresarios a la anulación.
La determinación de apoyar la anulación de la polémica norma surgió en una reunión de cuatro horas que se realizó entre el presidente Paz y sus colaboradores con representantes de Confeagro y del Comité Interinstitucional. Los marchistas que llegaron desde Pando reaccionaron con cautela y señalaron que esperan la abrogación promulgada y publicada en la Gaceta Oficial del Estado.
El presidente de la CAO, Klaus Frerking, explicó en puertas de Palacio Quemado que, según el acuerdo, las comisiones agrarias desarrollarán un consenso en cada departamento para que en 60 días tengan “una nueva ley de pequeño productor a mediano”.
Enfatizó que los agropecuarios no se prestarán a ser utilizados políticamente por los bloqueos.
“Nunca vamos a renunciar a nuestras reivindicaciones, a a nuestra seguridad jurídica, a nuestra productividad. Nunca vamos a renunciar, pero ahora por un extremo de personas que financian políticamente bloqueo, marcha el sector no se va a prestar para que sea la excusa”, dijo.
El argumento esgrimido para el apoyo a la abrogación ha sido la pacificación del país que enfrenta bloqueos impulsados políticamente por el evismo.









