
n el día 34 de la crisis política y ante una nueva arremetida del evismo contra la vida, la economía y la democracia en Bolivia, el presidente Rodrigo Paz posesionó este miércoles a Ernesto Justiniano como nuevo ministro de Defensa y comunicó el envío de un proyecto de Ley para reglamentar el estado de excepción. Anticipó que se viene la "batalla de las batallas".
Tras la renuncia de Marcelo Salinas, el mandatario promovió al cargo de ministro a Justiniano, quien se destacó en el viceministerio de Defensa Social y Sustancia Controladas, dependiente del Ministerio de Gobierno, con operativos sostenidos contra las organizaciones narco y principalmente la operación que dio con la captura y expulsión a Estados Unidos del narcofugitivo uruguayo Sebastián Marset, en marzo de este año.
Luego de jurar como titular de Defensa, Justiniano afirmó que la “tarea principal” que asume es “recuperar la tranquilidad” ante la asonada golpista perpetrada durante más de un mes por Evo Morales y sus seguidores con un saldo de casi una decena de muertos por los bloqueos que extendieron a siete de los nueve departamentos, pérdidas que superan los 2.000 millones solo en el sector industrial y la paralización del país en diferentes grados y niveles.
Después de la posesión, Paz, anunció que envió al Legislativo un proyecto de ley para reglamentar el estado de excepción. “Esta ley de reglamento para los estados de excepción en la patria ya ha sido enviada al Parlamento y espero que pronto sea resuelta”, sostuvo.
Dijo que se ha realizado una nueva convocatoria a los representantes de los sectores movilizados para pacificar el país y dijo que envió respuestas a las demandas de los sectores. “Hemos dado respuesta inmediata y los hemos convocado para tener un diálogo franco, abierto”, dijo.
En ese marco, precisó que “ya depende de ellos la prontitud de poder estar junto a ese diálogo con el presidente, con los ministros”. Añadió que la convocatoria a los sectores “va con la solicitud más franca y patriota: dejemos abiertos los corredores humanitarios”.
En ese marco, anunció que su Gobierno puede volver a activar operativos para garantizar un corredor humanitario tras separar a los movilizados de quienes buscan “quebrantar la democracia”.
“La gente necesita alimentos, medicina, combustibles. No vamos a dudar en aplicar el programa de acción humanitaria junto a la Policía y nuestras Fuerzas Armadas”, sostuvo.
La Central Obrera Boliviana (COB), la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari y seguidores de Evo Morales exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.









