
n el día 48 de los bloqueos ordenados por Evo Morales y marcando distancia del caudillo, la dirigencia de la COB, encabezada por Mario Argollo, llegó esta tarde al Banco Central, sede de las negociaciones, para iniciar un proceso de diálogo con ministro del gobierno de Rodrigo Paz que deberían derivar en un acuerdo que ponga fin a las protestas. La reunión de pinta maratónica.
Argollo llegó de incógnito, eludiendo a los medios de comunicación que se apostaron en el ingreso al BCB. El presidente Rodrigo Paz lo saludó, dijo que queda en el pasado el cruce de acusaciones discursivas y planteó buscar la reconciliación y la solución al conflicto que se acerca a los 50 días.
El cuestionado dirigente de la COB, cuando le tocó hacer uso de la palabra, a nombre de la delegación obrera, pidió impunidad, primero planteando que se anule la detención preventiva para dirigentes encarcelados por delitos de terrorismo y otros, y segundo cuando reiteró el pedido para que el fiscal general, Róger Mariaca, sea el garante de las negociaciones.
Por su parte, la Federación de Campesinos Túpac Katari negó este miércoles haber iniciado un proceso de diálogo con el Gobierno y, más bien, anunció una “última conminatoria” para que atienda cinco condiciones para que se produzca un nuevo acercamiento.
“Es la última conminatoria al Gobierno para que pueda de una vez pacificar el país”, afirmó el dirigente Vicente Salazar, quien ha dejado de ser perseguido por el Ministerio Público y aclaró que no se ha solicitado una mesa de diálogo, sino "condiciones para un encuentro” con el Ejecutivo.
De acuerdo con el dirigente, entre las principales exigencias se encuentran la liberación de los detenidos en las movilizaciones de ese sector, el cese de la presunta persecución política, el respeto a la indumentaria indígena y la implementación de soluciones estructurales frente a la crisis que atraviesa el país.
Salazar remarcó que la dirigencia no sostendrá ninguna reunión con representantes del Gobierno sin el aval previo de las 20 provincias que integran la Federación de Campesinos.
Aseguró que los bloqueos no serán levantados en el corto plazo. “Queremos pedir a la población comprensión y solidaridad, porque también se está pensando en la reivindicación de los pueblos indígenas originarios. Pedimos disculpas a la población, pero esta pelea es para todo el Estado Plurinacional de Bolivia”, expresó.









