
odos los productos que ingresen importados a Estados Unidos, a partir del 5 de abril, deberán pagar un arancel del 10%, incluyendo los bolivianos. El presidente de ese país, Donald Trump, anunció este miércoles su esperada medida, con el objetivo de recuperar la economía, que ha sido declarada como una “guerra comercial” contra otros países, como China, a la que impuso el 34%, mientras que a los productos de la Unión Europea, un 20%.
El presidente Donald Trump lanzó este miércoles una ofensiva comercial generalizada con aranceles masivos contra China y la Unión Europea y del 10% para buena parte de los países latinoamericanos, incluido Bolivia.
En una publicación de la Casa Blanca en las redes se muestra la lista de los ‘Aranceles Recíprocos’ que firmó Trump, en la que se encuentra Bolivia. De acuerdo a ese documento, los productos bolivianos pagarán 10% de aranceles.
Para Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay, los aranceles son el mínimo de 10%. La excepción son Nicaragua, con 18%, y Venezuela, con 15%.
Ell gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, dijo al diario El Deber que “la subida de aranceles hará cuesta arriba la exportación” y calificó la medida como una “triste noticia”, que el mercado más apetecido del planeta -Estados Unidos- se haga más difícil de conquistar con nuestros productos.

La ofensiva de la Casa Blanca consiste en una tarifa aduanera mínima del 10% para todas las importaciones, a lo que se añaden recargos para ciertos países considerados particularmente hostiles en términos comerciales.
Estos recargos están calculados para reflejar también las llamadas barreras no arancelarias que estos países imponen a la entrada de productos estadounidenses, por ejemplo las regulaciones sanitarias y los estándares ambientales.
La factura es salada para China, cuyos productos serán gravados con un 34%, y para la Unión Europea, a la que reservó el 20%. Los aranceles serán del 24% para Japón, el 26% para la India y el 31% para Suiza.
Las nuevas tarifas aduaneras se aplicarán en dos fases: el sábado 5 de abril entrarán en vigor aquellas de al menos el 10% sobre todos los productos que entran en Estados Unidos, y el 9 de abril las más altas.
México y Canadá, los socios de Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC), se libran de los nuevos gravámenes pero siguen sometidos a los anunciados para incitarlos a combatir la migración ilegal y el tráfico de fentanilo.
“En este momento, Canadá y México siguen sujetos a la emergencia nacional relacionada con el fentanilo y la migración, y ese régimen arancelario se mantendrá mientras persistan esas condiciones, y estarán sujetos a ese régimen, no al nuevo”, declaró a periodistas un funcionario de la Casa Blanca.
Esto significa aranceles del 25% (10% para los hidrocarburos canadienses) salvo los productos contemplados en el T-MEC.
Trump siente fascinación por el proteccionismo de finales del siglo XIX y principios del XX en Estados Unidos y ve los gravámenes casi como una varita mágica capaz de reindustrializar el país, requilibrar la balanza comercial y eliminar el déficit fiscal.
Desde que en enero regresó a la Casa Blanca ha aumentado las tarifas no solo a sus vecinos sino también a China, y sobre el acero y el aluminio independientemente de su origen.
Este jueves, Washington impondrá asimismo un arancel adicional del 25% a los automóviles y componentes fabricados en el extranjero.
Teóricamente habrá una excepción: los vehículos ensamblados en México o Canadá estarán sujetos a un impuesto del 25% sólo sobre la parte de piezas sueltas que no procedan de Estados Unidos.