
n hecho de sicariato a plena luz del día sacudió un evento automovilístico en Santa Cruz de la Sierra. El competidor José Pedro Rojas Velasco, conocido como “Pepa” y vinculado a las investigaciones relacionadas con el narco Sebastián Marset, fue abatido a tiros antes de la competencia.
Un hombre descendió de una vagoneta y abrió fuego sin mediar palabra, descargando más de 20 disparos cuando la víctima se disponía a largar en la segunda vuelta de la competencia.
Rojas, investigado por presuntos vínculos con Marset, fue trasladado a un centro médico, pero ya no presentaba signos vitales.
Se dio a conocer que el sujeto que efectuó los disparos estaba con el rostro cubierto y tras acribillar a Pepa se subió al vehículo en el que irrumpió y se dio a la fuga. El copiloto también recibió disparos. Está herido.
El crimen de Pepa suma tres muertes violentas este fin de semana en Santa Cruz, lo que podrían ser el resultado de una guerra por el liderazgo de Marset o ajustes de cuentas dentro de la organización narco del uruguayo detenido en Estados Unidos.
En San Matías, la violencia también golpeó con fuerza. El sábado, pasadas las 18:00, el boliviano Douglas Queiroz fue acribillado en medio de una balacera registrada en una cancha donde solía jugar fútbol.
El ataque armado dejó además varios heridos, en un episodio que aún es calificado como confuso por las autoridades de San Matías.
Queiroz tenía antecedentes de narcotráfico, pero él siempre alegó inocencia. Los heridos fueron trasladados hasta un hospital de Cáceres, en Brasil, para que reciban atención. Hasta el momento, desde el comando de la Policía departamental no se ha brindado un informe oficial.
La frontera volvió a encender las alarmas en Puerto Quijarro, donde un ciudadano brasileño fue asesinado, también el sábado, en un ataque armado directo. Fue abatido con varios disparos, mientras que la mujer que lo acompañaba resultó gravemente herida y fue evacuada de urgencia a un hospital en Corumbá, Brasil.
Tres muertos, varios heridos y múltiples escenas de violencia extrema dejan un saldo que enciende las alertas en Santa Cruz. Las autoridades iniciaron investigaciones en todos los casos, mientras crece la preocupación por la presencia de estructuras criminales en la región oriental









